Declaración de las Organizaciones participantes en el II Foro de la Sociedad Civil Cubana contra el Bloqueo

El viernes 28 de octubre, la Asamblea General de las Naciones Unidas someterá nuevamente a discusión y posterior votación el Proyecto de Resolución titulado "Necesidad de poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por los Estados Unidos de América contra Cuba". Todos recordamos con infinito regocijo el respaldo casi unánime de la comunidad internacional al Proyecto de Resolución sobre el tema presentado por nuestro país en 2003, reclamando el cese de la aplicación de leyes y medidas de carácter extraterritorial que lesionan principios reconocidos universalmente en el derecho internacional.

Dando continuidad al I Encuentro de Organizaciones No Gubernamentales cubanas contra el Bloqueo, celebrado en octubre de 2003, nos reunimos representantes de la sociedad civil de nuestro país para exigir la inmediata y total anulación por el gobierno de los Estados Unidos de América de las leyes y regulaciones que respaldan la aplicación contra Cuba de esta política genocida.

Los participantes, reunidos en el II Foro de la Sociedad Civil Cubana contra el Bloqueo, acuerdan realizar la Declaración siguiente:

1. La política de bloqueo aplicada a Cuba tiene su génesis en la concepción expansionista de los Estados Unidos de América, en nuestro caso expresada en la apetencia histórica de anexar o dominar Cuba, considerado política de Estado por sucesivas administraciones estadounidenses. La intervención norteamericana en la guerra hispano cubana de fines del siglo XIX truncó las aspiraciones de independencia y libertad del pueblo cubano, forjadas luego de 30 años de dura lucha. En 1902 se nos adjudicó una independencia formal. La imposición de la Enmienda Platt confirió a Estados Unidos el derecho a intervenir en los asuntos nacionales; a pesar de su derogación, Cuba conoció más de medio siglo de intromisión y pleno dominio neocolonial de los Estados Unidos en su vida nacional.

2. Luego del triunfo revolucionario, diez administraciones norteamericanas han aplicado, ampliado y reforzado el cerco económico, comercial y financiero más prolongado de la historia. Su diseño e implementación expresan el propósito de convertir una Cuba libre y soberana en otra dependiente y sometida a los Estados Unidos. El pueblo cubano ha resistido toda suerte de agresiones a su integridad física y espiritual, pesado fardo que ha debido afrontar para sostener su vocación de independencia y libertad.

3. El objetivo fundamental de la política de bloqueo ha sido y es derrotar la revolución cubana y el ejemplo que de ella emana para el mundo; eliminar sus innegables y ejemplares conquistas socioeconómicas, para tratar de borrar de la conciencia mundial toda esperanza de que un mundo diferente y mejor es posible.

4. El bloqueo es un acto ilegal, violatorio de importantes postulados del derecho internacional y califica como un delito internacional de genocidio, conforme a lo dispuesto en la Convención para la Prevención y Sanción del Delito de Genocidio, de 9 de diciembre de 1948. Varios instrumentos jurídicos internacionales condenan estos actos como contrarios a la paz y la seguridad de la humanidad.

5. El bloqueo es el principal obstáculo al desarrollo económico y social del pueblo cubano, incidiendo negativamente en la calidad de vida de nuestros ciudadanos. Su aplicación, ampliación y recrudecimiento viola los derechos humanos de todos los cubanos y cubanas.

6. En todos estos años, los perjuicios ocasionados a la economía cubana se estiman en 79 mil 325 millones de dólares. Resulta incalculable la verdadera dimensión de los daños humanos y morales infligidos a nuestro pueblo. Sin embargo, queremos ratificar nuestra más profunda convicción de que el bloqueo está condenado al fracaso total. Los valores morales creados por la revolución cubana han derrotado la arrogancia y la fuerza del imperio. El pueblo cubano protagoniza cotidianamente una hazaña: resistir el bloqueo más intenso jamás aplicado, y mantenido por más de 40 años en condiciones de notoria desigualdad.

7. El bloqueo impide a Cuba el desarrollo de vínculos económicos, comerciales, financieros, científico-técnicos y culturales normales con la comunidad internacional -incluyendo los propios ciudadanos, profesionales y empresarios norteamericanos- procurando el aislamiento de nuestro Estado, y su rendición por la fuerza, el hambre y las enfermedades. Reclamamos el derecho a sostener relaciones económicas, científico-técnicas y culturales mutuamente beneficiosas, sin interferencias, según las reglas internacionalmente reconocidas.

8. El bloqueo informativo ha pretendido escamotear al mundo la verdad sobre Cuba, fomentando una imagen distorsionada de nuestra realidad, ignorando los grandes éxitos alcanzados por nuestro pueblo, en un vano intento de opacar el ejemplo de la Revolución y desmovilizar los sectores progresistas y defensores de nuestras ideas de justicia y dignidad.

9. Cuba no representa una amenaza para la seguridad de los Estados Unidos de América. Ningún argumento creíble puede ser mostrado para fundamentar tal imputación. En cambio, hemos sido víctimas de sistemáticas acciones de acoso y terrorismo de Estado contrarias a todo principio ético y legal. El gobierno de los Estados Unidos es responsable ante tribunales cubanos y la jurisdicción internacional de actos ilícitos cometidos contra nuestro pueblo.

10. Defendemos el derecho soberano de nuestro pueblo a gobernarse según el ordenamiento sociopolítico que hemos escogido por propia voluntad y ratificado en numerosas ocasiones. Nuestro modelo de participación popular constituye un ejemplo de democracia verdadera, ajustada a nuestra realidad concreta.

11. Reconocemos los ingentes esfuerzos que realiza nuestro gobierno revolucionario por mantener y desarrollar las conquistas sociales que nos distinguen, a pesar de las dificultades que atraviesa nuestro país en medio de una coyuntura económica internacional marcadamente adversa, particularmente para los países del Tercer Mundo. Los participantes en el Foro, ratificamos nuestro pleno apoyo a las acciones que emprenda el gobierno revolucionario para derrotar los intentos de frustrar nuestro derecho a construir una vida mejor.

12. Rechazamos y condenamos las nuevas medidas contenidas en el informe de la denominada Comisión de Asistencia a una Cuba Libre, aprobadas con gran pompa publicitaria el pasado 6 de mayo por el presidente estadounidense George W. Bush, que no solo refuerzan las restricciones del bloqueo, sino que constituyen un detallado programa de recolonización de nuestro país, atacando en sus mismas bases la existencia de la Nación cubana. Ni estas ni otras decisiones aún más crueles, nos harán cejar en el apoyo inconmovible al proyecto social revolucionario que libremente escogimos.

13. Extendemos nuestro profundo reconocimiento al creciente movimiento internacional que rechaza, también en los propios Estados Unidos, la escalada agresiva del gobierno norteamericano contra Cuba, a los intelectuales, parlamentarios, representantes de ONGs, luchadores sociales y a todos los que defienden el derecho de existencia de la Nación cubana enfrentando presiones y chantajes de todo tipo.

14. Exhortamos a la Sociedad Civil mundial a repudiar el bloqueo y la política de hostilidad de Estados Unidos contra Cuba, y a los Estados Miembros de las Naciones Unidas a votar a favor del Proyecto de Resolución presentado por nuestro país que pide el cese inmediato del bloqueo genocida que viola el derecho internacional y afecta a otros países de la comunidad mundial.

15. Nosotros, representantes de la Sociedad Civil Cubana, declaramos nuestra incondicional lealtad a la Patria, al Socialismo y a Fidel. Ratificamos nuestra identificación con los objetivos de la revolución y su destino, por ser los mismos de todos nosotros.

Ciudad de La Habana, 15 de octubre de 2004

 

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