Academia Naval Granma

Algo más que marinos

REYNOLD RASSÍ
FOTOS: ARNALDO SANTOS

I

De ella salieron oficiales que protagonizaron el hundimiento de un submarino alemán durante la Segunda Guerra Mundial. Años después, de sus aulas egresaron jóvenes que participaron junto al pueblo en las acciones armadas del 5 de septiembre de 1957 en Cienfuegos. Tras el triunfo de la Revolución cubana, muchos de sus graduados cumplieron misiones internacionalistas en la lucha por la liberación de otras tierras del planeta.

Esta es parte de la historia de la actual Academia Naval Granma, que este 16 de octubre arriba a sus 45 años como centro de enseñanza militar de las Fuerzas Armadas Revolucionarias, para la formación de oficiales de la Marina de Guerra Revolucionaria, de las Tropas Guardafronteras, la Marina Mercante y de Pesca, y para otros organismos del Estado.

Sus guardiamarinas estudian los perfiles de mando e ingeniería y se gradúan de nivel superior como licenciados en Ciencias Navales o ingenieros en diferentes especialidades de cubierta y de máquinas.

Y sus títulos están avalados por la Organización Marítima Internacional (OMI), y los ministerios de Educación Superior y de las Fuerzas Armadas Revolucionarias.

El colectivo de profesores cuenta con 10 Doctores y 27 Másters y en el transcurso de estos años ha preparado a 4 000 oficiales y suboficiales de la Marina de Guerra, y otros miles para la Mercante, la Pesca y las Tropas Guardafronteras.

II

Toda mi vida laboral la he pasado como profesor de esta Academia. Lo que más me ha impresionado de la escuela son sus alumnos y las relaciones con ellos. Es una sensación agradable cuando uno ve a oficiales graduados que regresan a este centro, saludan a uno con cariño y recuerdan cosas de cuando eran discípulos míos.

El profesor Armando González repasa al guardiamarina Edgardo González
  en la asignatura de Matemática.

También aprecio mucho a mis compañeros de trabajo, en particular al colectivo de mi cátedra. Me gradué de licenciado en Matemática en 1975 y en esa misma fecha ingresé a la Academia. He tenido la oportunidad de superarme constantemente, hice el Doctorado y he logrado ser Profesor Titular. Aquí adquirí la militancia en la Unión de Jóvenes Comunistas y luego en el Partido. Todo ello me hace tener hacia la Academia un sentido de pertenencia, que sienta una especial satisfacción espiritual y profesional.

Así se manifiesta el profesor Armando González Puyol, jefe de la Cátedra de Matemática de la Academia Naval, quien dice ser un "guajiro puro" de la zona de Amarillas, en la Ciénaga de Zapata, en Matanzas, y que ha llegado a ser hoy un profesor de nivel superior gracias a la Revolución.

III

Esta Academia Naval ha tenido diferentes sedes y etapas. Alrededor de 1917 comenzó a funcionar en el Mariel para la formación de oficiales de la Marina de Guerra. Luego, en 1929, se constituyó también como Escuela Náutica para preparar oficiales de la Marina Mercante.

Si volviera a nacer escogería la carrera de marino, apunta el teniente de fragata Leonel Pérez.

En ese mismo lugar, el 16 de octubre de 1959 empezó como Academia Naval de la etapa revolucionaria. Años más tarde, en 1977, pasa a las nuevas instalaciones, próximo a la playa de Baracoa, en La Habana. Y en enero de 1999 se trasladó hacia Alamar, al Este de la capital, donde radica actualmente.

Desde que estaba en la escuela de los Camilitos, en el Cotorro, me gustaba ser marinero. Lo llevo en la sangre porque mi padre fue capitán de fragata. Por eso ingresé en la Academia Naval. Es una especialidad bastante difícil, pues se requiere de concentración y dedicación. Al graduarme como oficial, en el 2001, me quedé trabajando en este centro. La Academia es en sí una escuela para la vida, pues nos ha formado política y profesionalmente. Si volviera a nacer escogería la carrera de marino.

Quien así se expresa es el teniente de fragata Leonel Pérez Gómez, licenciado en Ciencias Navales en la especialidad de Mando Táctico. Es segundo jefe de la Unidad de Estudio No.1 y profesor también de Legislación Militar.

IV

Llegué a la Academia Naval en el 2001, proveniente de la escuela de los Camilitos de Matanzas. Quería ser oficial de las Fuerzas Armadas Revolucionarias en la Marina de Guerra. Desde que empecé fue algo nuevo para mi. Me llamó la atención ver a un buen número de alumnas, creía que a las mujeres no les gustaba esta especialidad. En estos cuatro años de estudio le he cogido un gran amor a la carrera. Aquí hay un claustro con profesores muy bien preparados, con un alto nivel científico. También hay un fuerte trabajo político, y patriótico-militar. Estos años en la escuela han contribuido a mi formación como persona y como revolucionario.

Edgardo González Martínez, de 21 años, es guardiamarina y se encuentra en el cuarto año de la especialidad de Oficial de Cubierta, en el perfil de Mando Táctico. Es el secretario general del comité de base de la Unión de Jóvenes Comunistas de su batallón. Al graduarse este año alcanzará el grado de teniente de corbeta de la Marina de Guerra Revolucionaria.

La Academia Naval Granma se encuentra certificada con un sistema de gestión de la calidad por las normas ISO-9001-2001, y trabaja por la obtención de mejores resultados para mantenerse en ese sistema. Su prestigio y autoridad crecen cada día, y es visitada cada año por numerosas delegaciones extranjeras.

Esta es una escuela donde se forman algo más que marinos, también hombres y mujeres revolucionarios, oficiales con una alta disposición y preparación para la defensa y la economía del país.

 

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