A CARGO DE GUILLERMO
CABRERA ÁLVAREZ
Aunque no fue devuelta
la carta del lector Raúl Morales, la respuesta brindada por la
Dirección Provincial de Transporte de Ciudad de La Habana, se
explica por sí sola:
Hemos recibido su
carta donde se queja de que las puertas de los camellos al cerrar
dan portazos que pueden lastimar, y de hecho han lastimado a muchos
pasajeros. Lamentablemente esto ocurre por la intensidad de fuerza
con que cierra, y ha sido objeto de análisis por nuestra Dirección
Técnica.
Se trató de regular
la intensidad de cierre, lo que no fue posible por no disponer las
bombas de mecanismos de ajustes, lo que trajo como consecuencia que
a los nuevos se les ha cambiado el sistema de bomba. Disponen de
este nuevo sistema más seguro los 34 camellos reconstruidos el
pasado año, y este se prevé construir 35 más, también
habilitados con estos mecanismos.
A pesar de haberse
encontrado una solución, no se ha logrado que cierren las puertas
como un ómnibus, por lo que esta es una de las causas por las que
el Sistema Metrobús ha tenido en cuenta para proponerle a la
dirección del país, comenzar el cambio del parque de camellos por
ómnibus articulados, dándose los primeros pasos en este sentido en
la Línea M5, la cual desde el pasado mes de septiembre dispone de
siete ómnibus articulados, línea que es la primera en cambiar su
parque, lo que continuará desarrollándose en la medida en que se
disponga de financiamiento. (Néstor Alonso Rodríguez, director
calidad de Servicios)
RUIDOS Y ALCOHÓLICOS
¿Cuántas veces
habrá recibido usted lamentos sobre los altos decibeles? Desde hace
años he tenido una lucha constante con la música alta y la venta
de bebidas, pues vivo en los altos de una pizzería en La Habana del
Este. Yo me mudaría pero tengo 79 años. (Marta Delgado, La
Habana del Este)
Esta es una síntesis de
la carta remitida a la Unión de Comercio y Gastronomía de Ciudad
de La Habana. Esta es la respuesta:
Se entrevista con la
compañera que emite la queja, refiere que hace alrededor de tres o
cuatro meses no ponen la música pero anteriormente sacaban
amplificadores y la ponían tan alta que no se podía estar dentro
de la casa. Sigue la venta de bebidas alcohólicas y los bebedores
hacen sus necesidades en los alrededores del edificio.
Se entrevista a
varios vecinos y manifiestan que realmente la música es muy alta, y
resulta insoportable. Hace meses no la ponen debido a los
planteamientos en la rendición de cuentas.
Se visita a la Unidad
y el administrador manifiesta que realmente los fines de semana
hacían matinée de 12:00 a 6:00 p.m. con el objetivo de cumplir el
plan, ya que esa unidad apenas vende. Esas actividades estaban
autorizadas por el Gobierno y la Empresa del Municipio. Desde hace
cuatro meses no las da.
Se pudo comprobar que
en ese momento la música que tienen es del canal 4 y no sale al
exterior de la unidad. En cuanto a la venta de bebidas alcohólicas
se comprobó en la autorización comercial que está autorizado para
vender comida no bebidas (subrayado de Abrecartas), su objeto
social no es como bar. La empresa de Comercio y Gastronomía
investiga la queja.
Conclusiones: De
acuerdo con las actividades practicadas la queja se da con lugar,
aunque en este momento no se está dando este tipo de actividad,
continúan los bebedores molestando a los vecinos, orinando en los
alrededores y escandalizando. (Lurian Reyes, Atención a la
población. Visto bueno: Alberto Acosta, director control Unión de
Comercio y Gastronomía)
Conclusión de
Abrecartas: Aunque ha pasado un tiempo, queda en el aire e
inconcluso el hecho de que sigan los borrachos bebiendo en un lugar
no autorizado para vender bebidas. ¿De dónde salió el ron si en
su objeto social no está ser bar?
Escríbanos:
Sección Abrecartas
Periódico Granma
CP 10699 Habana 6 |