Cerca de 11 mil jóvenes procedentes
en su mayoría de naciones subdesarrolladas, estudian carreras
médicas en Cuba, como expresión de la solidaridad de la Isla en la
esfera de la salud pública.
Alberto Durán, viceministro para la
docencia médica superior, dijo que el país mantiene desde hace 35
años la cooperación en este campo, y que nuevas fronteras se
abrieron con la Escuela Latinoamericana de Medicina en la capital, y
la santiaguera Facultad Caribeña-Francófona.
Suman unos ocho mil 500 los
estudiantes acogidos para ese programa especial, que se concibió a
finales de la pasada década de los 90 para ayudar a países de la
región afectados por fenómenos naturales y con precarios sistemas
sanitarios, según expuso a la AIN.
Durán expresó que el curso escolar
recién iniciado es ejemplo de cuanto puede multiplicarse el aporte
a esos pueblos necesitados, a los cuales Cuba ha enviado además
miles de profesionales con el objetivo de apoyar la labor
asistencial y compartir experiencias.
La Isla cuenta con una veintena de
instituciones donde se forman médicos, odontólogos, licenciados en
Enfermería y en Tecnología de la Salud, este último con 21
carreras.
En la actual etapa docente 2004-2005,
se incorporaron a la universidad médica santiaguera 234 haitianos,
quienes tienen asegurada la terminación de su carrera, añadió.
Asimismo, el viceministro destacó
que en 20 universidades de diferentes naciones imparten clases o
entrenamientos galenos y otros trabajadores de la salud pública de
la Isla, y que a cargo de colectivos cubanos están facultades en
Guinea Ecuatorial y Eritrea. (AIN)