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Holguín
Gibara colapsó, pero el Cauto se acerca
Alexis
Rojas Aguilera
HOLGUÍN.— Aunque
todavía no concluyen las pruebas con carga, resulta en verdad
alentador que el agua proveniente del río Cauto llegara ya hasta
Holguín, a solamente pocas horas de que colapsara el mayor embalse
de abasto de la ciudad, la presa Gibara, de 65,6 millones de metros
cúbicos de capacidad.
El ingeniero Rafael
Aguilera, inversionista principal de la conductora Cauto-Güirabo,
confirmó a Granma que en la jornada del sábado fue
completada una prueba con carga en todo el sistema, con resultados
satisfactorios.
Sin embargo, este
favorable resultado general en la línea conductora que lo integra,
no significa aún el comienzo de su explotación estable.
Quedan todavía detalles
por resolver, unos cinco tramos de tubería han fallado y su
reparación o cambio consume tiempo, pero estimula saber que se
está en presencia de los finales de una obra de extraordinaria
importancia para los
300 000 habitantes de la capital del territorio holguinero.
El agua que conducirá
este sistema, hasta 500 litros por segundo, alimentará las plantas
de Pedernales (unos 200 litros) y Holguín 2 o Gibara (el resto),
que representarán un alivio al déficit que actualmente tiene el
abasto en la ciudad.
Las pruebas en vacío,
primero, y con carga después, iniciadas hace ya varios días y con
comportamiento bastante normal para una obra de tal naturaleza,
resultan una garantía.
Pero, mientras el agua
comience a penetrar con normalidad en las redes de distribución de
los dos mayores esquemas de suministros, Gibara y Güirabo, el
programa de emergencia para el abasto de los pobladores, mediante
carros cisterna o pozos, sigue adelante sin escatimar esfuerzos ni
recursos. |