SANTO DOMINGO, 5 de octubre (PL).—
Venta, violaciones y explotación laboral conforman la suerte de
niños haitianos traídos hacia República Dominicana, denuncia un
estudio sobre la infancia del Caribe, difundido hoy aquí.
La Facultad Latinoamericana de
Ciencias Sociales y el Fondo de la ONU para la Infancia adelantaron
una parte de la investigación sobre las experiencias de niños y
niñas haitianos enviados hacia República Dominicana por
traficantes.
Isabel Gómez Ávila, de la
organización no gubernamental "Honor y Respeto", explicó
que unos seis mil niños vienen de Haití cada año como parte de un
negocio lucrativo.
La venta es animal, indica el trabajo
de especialistas que comprobaron que por unos dos mil pesos
dominicanos, menos de 100 dólares, los compran para explotarlos.
Los niños haitianos llegan a
República Dominicana traídos por algún pariente, pero otros, son
engañados por traficantes, afirman las organizaciones que demandan
acciones enérgicas contra la nueva forma de trata.
Otra denuncia la hizo el sacerdote
belga Pedro Ruquoy, de la organización "Plataforma de
Vida", quien aseguró que en El Aguacate, un lugar de la sierra
de Bahoruco, situado entre Duvergé y Pedernales, opera una red que
recluta a los haitianos, niños y adultos.
El predicador pidió se investigue el
contubernio de oficiales de Migración y militares en el tráfico
organizado allí.
Por su parte Alfredo André, del
centro benéfico Nuestra Señora de Lourdes, afirma que en el lugar
conocido como "El Manguito", en Pedernales, funciona un
almacén de humanos, donde recluyen a los haitianos.
Entre noviembre y diciembre, el
período de contratación de la industria azucarera, unas 10 mil 535
personas fueron traídas a Dominicana, indica el último informe el
Grupo de Apoyo a los Repatriados y Refugiados.
El tráfico de personas en la
frontera haitiano-dominicana genera importantes beneficios para los
involucrados y sus cómplices, civiles y militares, tanto haitianos
como dominicanos, revelan las indagaciones de los especialistas, en
ambos territorios.