BAGDAD, 5 de octubre (PL).—
Un soldado estadounidense muerto y seis heridos es el balance de las
acciones de la resistencia en las últimas horas en Iraq, informó
el canal regional de televisión Al Arabiya.
Un soldado estadounidense del Comando
de Apoyo de la XIII Brigada murió y dos resultaron heridos al
estallar anoche un artefacto explosivo casero al paso de una
patrulla que vigilaba un sector cercano a esta capital.
En la norteña ciudad de Mosul, en la
barriada de Yarmuk, los insurgentes hirieron a cuatro militares
norteamericanos luego que una bomba explotara durante una ronda de
rutina que efectuaba un destacamento motorizado.
Los opositores utilizaron en el
ataque fusiles automáticos de asalto y lanzacohetes RPG. Los
efectivos del Pentágono lesionaron a tres civiles al repeler la
acción de los insurrectos.
Estados Unidos perdió en Iraq mil 64
soldados en 18 meses de agresión y posterior ocupación, la
mayoría abatidos por la insurgencia. El número de heridos
sobrepasa los cuatro mil.
Por otra parte, la aviación
estadounidense bombardeó este martes la barriada de Sadr City en
Bagdad, donde ya perecieron decenas de civiles en los últimos
días, informó Al Arabiya.
La fuente no ofreció cifra alguna
sobre las víctimas que provocó esa operación de castigo que,
según el mando norteamericano, estaba dirigida a neutralizar a los
milicianos leales al perseguido clérigo chiíta Moqtada Al Sadr.
En Bagdad, los insurgentes dispararon
con mortero contra los inmuebles que sirven de sedes a los
ministerios del Interior y del Petróleo.
En el primer recinto impactaron dos
proyectiles que le causaron heridas a dos personas que se
encontraban en el lugar; en la segunda edificación no se reportaron
víctimas de ningún tipo.
Ambos ataques de la resistencia se
inscriben en la estrategia de hostigar a todas las instituciones
civiles y militares, estructuradas y supervisadas por la coalición
militar encabezada por Estados Unidos en este país árabe del Golfo
Pérsico.