Dennis G. Mora, presidente del
Comité Panamericano de Cuencas Hidrográficas, sugirió a los
países de la región que las experiencias cubanas pueden
incorporarse a sus planes de protección ambiental.
En Cuba hay una planificación al
detalle sobre el manejo de áreas protegidas y dedica un alto porcentaje de su Producto Interno Bruto a la preservación del entorno,
declaró a la AIN el especialista de Costa Rica.
Esas inversiones se revierten en
soluciones científicas y tecnológicas que por su ejemplo pueden
ser de suma utilidad para la zona por sus características comunes,
dijo; y aclaró que lo más importante es la actitud institucional
para enfrentar los cambios climáticos.
Mora es invitado especial al IV Foro
Centroamericano y del Caribe de Cuencas Hidrográficas, que sesiona
en La Habana en presencia de representantes de Costa Rica, Colombia,
Cuba, Guatemala y Estados Unidos y donde debaten fórmulas contra
las catástrofes naturales.
Comentó que en el encuentro deben
surgir prácticas contra el uso irracional de los recursos, la
degradación de los suelos, la pérdida de los bosques y de la
biodiversidad, que retrasan el desarrollo socio-económico.
En Cuba hay 632 cuencas
hidrográficas mayores de cinco kilómetros cuadrados y ocho de
significación nacional que por su importancia ambiental requieren
de una atención jerarquizada, Cauto, Zaza, Cuyaguateje,
Guantánamo-Guaso, Almendares-Vento, Ariguanabo, Toa y Hanabanilla.
El centro coordinador es el Consejo
Nacional, que aprueba los programas de atención, y en el 2003 las
cuencas de Guantánamo-Guaso, Zaza y Cauto contribuyeron a la
reducción de la carga contaminante en un 8,36 por ciento en
comparación con el 2002. (AIN)