SAN JOSE, 2 de octubre.— Partidos
políticos, cámaras empresariales, sindicatos y personalidades de
Costa Rica han demandado la renuncia a la secretaría general de la
OEA de Miguel Ángel Rodríguez, sospechoso de haber recibido un
millonario soborno de la transnacional francesa Alcaltel.
El directorio político del
gobernante Partido Unidad Socialcristiana (PUSC) separó de sus
filas al también expresidente de Costa Rica (1998-2002) y le pidió
que regrese al país para responder a las acusaciones en su contra,
reporta AFP.
"Los hechos de corrupción
revelados en las últimas horas merecen nuestra más absoluta
condena y repudio, porque dañan los cimientos de nuestra
democracia", señaló la agrupación política en un
comunicado.
Un ex directivo del estatal Instituto
Costarricense de Electricidad (ICE), José Antonio Lobo, declaró el
lunes ante el Ministerio Público (Fiscalía) que Rodríguez
reclamó el 60% de un "premio" de 2,4 millones de dólares
que Alcatel habría pagado por un contrato que obtuvo para la
instalación de 400 000 líneas de teléfonos celulares en
2001.
El ICE, la mayor empresa pública de
Centroamérica, tiene el monopolio de las telecomunicaciones en
Costa Rica y administra la industria de generación eléctrica.
Rodríguez admitió la noche del
jueves, en declaraciones a un telenoticiario local, haber recibido
unos 140 000 dólares en cheques y transferencias de parte de
Lobo, pero aseguró que se trataba de un "préstamo
personal" que utilizó para financiar los gastos de su campaña
para la secretaría de la OEA.
Lobo recibió en una cuenta bancaria
a nombre de su esposa 2,4 millones de dólares de un total de 9
millones que, según investigaciones periodísticas, fueron
transferidos desde una cuenta de Alcatel en Nueva York a un bufete
de abogados en Costa Rica.
El Fiscal General, Francisco
D'alanesse, dijo el viernes que existen indicios para desvirtuar la
versión del ex mandatario de que el dinero lo recibió en calidad
de préstamo.
A la vez, anunció que el despacho a
su cargo estudiaría con detenimiento el proceso a seguir para
indagar a Rodríguez, ya que el ex presidente goza de un fuero
especial como secretario de la OEA.
El involucramiento de Rodríguez en
el escándalo, provocó reacciones generalizadas de indignación
entre distintos sectores sociales y políticos del país, que
exigieron una rápida y efectiva acción de la justicia.
Rodríguez ha negado las acusaciones
y en un escueto comunicado enviado desde Washington a la prensa
costarricense, afirmó que "lo dicho por don José Antonio Lobo
no se apega a la realidad de los hechos".
"Responderé y enfrentaré con
toda firmeza los cuestionamientos que se lanzan en mi carácter
personal y que no tienen vinculación con mis actuaciones en el
nivel de la institución", señaló el secretario de la OEA.
Los escándalos de corrupción, que
estallaron en Costa Rica a mediados de año, alcanzaron su clímax
en las últimas semanas, cuando prominentes figuras de la política
y de la empresa privada, incluidos Rodríguez y el expresidente
Rafael Ángel Calderón (1990-1994), fueron acusados de recibir
sobornos millonarios.