COLUMBUS, EE.UU. 2 de octubre.— El
presidente estadounidense, George W. Bush, dijo este sábado que su
rival demócrata, John Kerry, pondría la seguridad nacional
estadounidense en manos de líderes extranjeros, mientras que este
último concluyó que los gigantescos recortes de impuestos de la
Casa Blanca eran un regalo para los ricos.
Los rivales intensificaron la
polémica que estalló en su encuentro televisado el jueves por la
noche, cuando quedan 12 días potencialmente decisivos en los que
mantendrán otros dos debates y uno entre sus respectivos
compañeros de fórmula y candidatos a la vicepresidencia, reporta
AFP.
Exactamente un mes antes de las
elecciones, Bush reanudó su campaña en el estado de Ohio
(centroeste), donde ningún candidato republicano que perdió allí
ganó la presidencia.
El Presidente no dejó que Kerry
pasara de las preguntas sobre la gestión de gobierno a cuestiones
económicas básicas, en las que él es considerado más vulnerable.
Bush fustigó lo que los republicanos
llaman "la doctrina Kerry" después de que su rival dijera
el jueves que la acción estadounidense en el extranjero debía ser
sometida "a un examen global" para demostrarle a los
norteamericanos y al mundo que es legítima.
"El enfoque del senador Kerry
sobre la política exterior le daría un poder de veto a los
gobiernos extranjeros sobre nuestras decisiones en materia de
seguridad nacional", señaló Bush.
"Seguiré trabajando cada día
con nuestros amigos y aliados por la libertad y la paz" para
enfrentar las amenazas globales, dijo Bush en un mitin electoral en
Columbus (Ohio).
"Pero las decisiones sobre
nuestra seguridad nacional se tomarán en el Salón Oval, no en
capitales extranjeras", agregó.
Kerry aseguró repetidamente que no
otorgaría un poder de veto sobre iniciativas militares
estadounidenses a otros Estados y fue una de las primeras cosas que
dijo en el debate del jueves. Su equipo de campaña señaló que el
hecho de que Bush haya sacado las observaciones de Kerry de contexto
era un signo de desesperación del Presidente.
El veterano senador por
Massachusetts, que espera superar la ventaja que le lleva Bush en
los sondeos, vinculó lo que llamó el obstinado fracaso de Bush en
Iraq con su política económica.
"No se trata solamente de Iraq.
Durante los últimos cuatro años cometió serias equivocaciones
aquí, en casa, opciones que han hecho daño a las familias de clase
media", dijo Kerry a sus partidarios en una escuela en Orlando,
Florida (sureste).
"Es un hombre que no puede
identificar un problema, y nosotros necesitamos a un nuevo líder
para que este país vaya en otra dirección", afirmó Kerry.
Bush prometió renovar su recorte
masivo de impuestos, incluso aunque Kerry, quien se opone a la
medida, lo acusó de haber subsidiado a sus amigos ricos a expensas
de las familias trabajadoras.
"El senador Kerry y otros
dirigentes demócratas votaron en contra. De hecho, el senador Kerry
ha votado coherentemente contra el alivio fiscal a los matrimonios,
contra el aumento del crédito infantil y contra la ampliación de
la franja del 10%", dijo en su alocución radial semanal.
"El senador Kerry y los
dirigentes demócratas proponen ahora una gran cantidad de nuevos
gastos federales, y la única manera de financiar sus promesas es
aumentando los impuestos a las familias trabajadoras",
añadió.
Kerry, por su lado, contratacó en
Florida: "Podemos seguir otorgando regalos fiscales masivos a
los pocos ricos en nuestro país o podemos luchar por las familias
que trabajan duro cada día, ofreciendo recortes fiscales a la clase
media", dijo.
Bush y Kerry volverán a enfrentarse
en un debate en St. Louis (Missouri, centro) el 8 de octubre y luego
en Arizona (suroeste) el 13 de octubre.