No entiendo la música sin ideas ni imágenes

Confesiones de Detlef Bensmann, compositor y saxofonista alemán, invitado al XIX Festival de La Habana de Música Contemporánea

Pedro de la Hoz

Para Detlef Bensmann, la clave del arte musical de todos los tiempos radica en la comunicación de imágenes y en la expresión de conceptos sonoros. "No entiendo la música sin ideas", confiesa este compositor y saxofonista alemán, invitado muy especial del XIX Festival de La Habana de Música Contemporánea, que organiza la Unión de Escritores y Artistas de Cuba con el apoyo del Instituto Cubano de la Música.

En esta nueva estancia habanera, promovida por el Instituto Goethe, Bensmann también ha impartido un taller a jóvenes estudiantes de los conservatorios habaneros.

"No soy muy pródigo como compositor —nos cuenta—, a pesar de que en mi cabeza bullen muchas imágenes. Solo compongo cuando tengo un encargo, pues pienso que la música es efectiva cuando está garantizada su interpretación y difusión. Pero cada encargo lo afronto a partir de mis ideas."

A los 46 años de edad, Bensmann ha desarrollado una impresionante carrera profesional, que lo sitúa como el más sobresaliente saxofonista clásico alemán. Su dedicación al instrumento y a su enseñanza, se abrió paso frente a otra vocación: el contrabajo. Incluso llegó a ocupar un atril en la exigente Orquesta Sinfónica del Teatro de la Ópera Alemana. Pero el saxofón venció: "Aunque, no creas, a veces extraño aquella otra pasión..."

 

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