Con el mérito de haber llegado a los
900 trasplantes renales, la provincia santiaguera celebra hoy los 30
años de iniciado ese proceder quirúrgico que tantas vidas humanas
ha salvado.
Considerada la segunda plaza del
país en tan vital servicio, este territorio oriental reconocerá a
médicos, enfermeras, técnicos y otros especialistas que desde 1974
contribuyen a elevar la expectativa y calidad de vida en pacientes
aquejados de insuficiencia renal crónica.
En la Plaza de la Revolución Antonio
Maceo Grajales será homenajeado ese grupo, y a la vez se destacarán
los avances de Santiago de Cuba en la trasplantología de riñones.
Como parte de la estrategia para la
atención de esos enfermos, la provincia dispone de cuatro salas de
hemodiálisis en los hospitales General Santiago, Pediátrico Norte
y otras dos abiertas recientemente en los municipios de Palma
Soriano y Contramaestre.
Manuel Rodríguez Bertrán,
coordinador territorial de trasplantes de órganos y tejidos, dijo
además que se crean condiciones para una quinta sala en el hospital
Saturnino Lora, de esta ciudad.
Cuba ocupa un lugar cimero en
América Latina en materia de trasplantes, y continua con sólidos
pasos ese método terapéutico, cuyo objetivo es rehabilitar la
salud y contribuir a la reinserción social de los pacientes.
Según estadísticas mundiales,
anualmente entre 100 y 120 personas por cada millón de habitantes
son diagnosticadas con insuficiencia renal crónica.
(AIN)