Un reglamento para el registro
sanitario de los productos manufacturados del tabaco entrará hoy en
vigor en Cuba, como parte de las acciones intersectoriales y
multidisciplinarias que se promueven para desestimular el hábito.
La medida da cumplimiento al Convenio
Marco de la Organización Mundial de la Salud para el control de ese
renglón, acuerdo que constituye la primera iniciativa internacional
de esta naturaleza.
Firmado por la Isla en mayo de 2003,
el tratado establece la prohibición de la publicidad y la venta de
cigarro a menores, además de la inclusión de leyendas sobre los
daños causados por fumar y de advertencias sanitarias en las
cajetillas.
Ayuda a tus hijos a no fumar, Si
fumas en el embarazo dañarás a tu bebé, Protege a tu familia del
tabaco y Tenemos el derecho de respirar un aire limpio, son los
letreros escogidos por Cuba para los envases que llevarán las
siglas MINSAP (Ministerio de Salud Pública).
El 30 por ciento de los
fallecimientos cada año en el país se asocian al hábito de fumar,
principalmente por cardiopatías, cáncer y problemas
cerebrovasculares.
Oria Susana Acosta, coordinadora del
Programa Nacional de Prevención y Control del dañino producto,
afirmó que en la nación caribeña están activadas más de 240
consultas de desintoxicación.
Estudios realizados a nivel nacional
revelaron que el 60 por ciento de los adictos desean abandonar el
cigarro, de ellos lo logran con ayuda profesional cuatro de cada 10,
y por sí solos el tres por ciento, según aseguró la especialista.
El tabaco posee cuatro mil sustancias
tóxicas, incluidas 40 cancerígenas que afectan a fumadores activos
y pasivos.
Se calcula que por enfermedades
relacionadas con su consumo mueren anualmente en el mundo casi cinco
millones de personas, a razón de un deceso cada ocho segundos, con
un costo sanitario de 200 mil millones de dólares, cifras que
podrían duplicarse en 2020. (AIN)