Nunca podrán bloquear la esperanza

Presentado ante la prensa el Informe de Cuba que será votado el 28 de octubre en la Asamblea General de la ONU con el nombre de Necesidad de poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por Estados Unidos de América contra Cuba

Elson Concepción Pérez
fotos: ARNALDO SANTOS

Una exhaustiva explicación que recoge elementos de fecha tan temprana como el 6 de febrero de 1959, cuando Estados Unidos se apropió de 424 millones de dólares que habían robado cabecillas batistianos y llevado a la nación del Norte, y que nunca fueron devueltos, hasta las últimas medidas de la administración Bush en su afán de destruir a la Revolución cubana, fue dada por el canciller Felipe Pérez Roque al presentar ayer, ante la prensa nacional e internacional, el Informe que Cuba ha presentado al secretario general de la ONU, Kofi Annan, como base para la votación que tendrá lugar el próximo 28 de octubre.

Cada año Cuba pierde 1 803 millones de
dólares como consecuencia de esta virtual
guerra impuesta por Estados Unidos.

Comentarios sobre los efectos del bloqueo a nuestro país también hicieron el ministro de Cultura, Abel Prieto, varios componentes del sector artístico, científicos, trabajadores del níquel y el petróleo, y muy especialmente dos niños ciegos, de la Escuela Especial Abel Santamaría, que reconocieron que la Revolución les había dado todo para su formación, por lo cual exigen el cese del bloqueo que les perjudica como a todos los cubanos.

Ante la emoción por las palabras de aquellos menores que forman parte de los casi 50 000 niños discapacitados que se forman en 428 escuelas especiales en todo el país, el Canciller afirmó que "lo que nunca podrán bloquear es la esperanza".

El documento presentado, con el título de Necesidad de poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por Estados Unidos de América contra Cuba, reúne infinidad de elementos que corroboran el carácter genocida de las leyes que han aplicado las últimas 10 administraciones estadounidenses y que ahora el presidente George W. Bush hace más crueles, y cuyo único objetivo es asfixiar a la Revolución y rendir por hambre a nuestro pueblo.

Niños ciegos de la Escuela Especial Abel
 Santamaría expusieron los daños que
 causa la criminal política de bloqueo.

En la secuencia de hechos que el Canciller cubano resumió se aprecia que ya el 24 de junio de 1959 —cinco meses después del triunfo revolucionario—el Departamento de Estado norteamericano convocó a una reunión para orientar que "corresponde al Gobierno de Estados Unidos asumir de inmediato una posición muy firme contra la Ley de Reforma Agraria y su implementación" y decidió que "la mejor manera de alcanzar el necesario resultado era la presión económica".

El 6 de abril de 1960, Lester D. Mallory, subsecretario de Estado para Asuntos Interamericanos, señaló que "la mayoría de los cubanos apoyaban a Castro" y que "en la Isla no existe una oposición política efectiva", y anunciaba cínicamente que "el único medio previsible para enajenar el apoyo interno es a través del desencanto y el desaliento basados en la insatisfacción y las necesidades económicas, (...) debe utilizarse prontamente cualquier medio concebible para debilitar la vida económica de Cuba (...) negarle dinero y suministros a Cuba, para disminuir los salarios reales y monetarios, a fin de causar hambre, desesperación y el derrocamiento del Gobierno".

Así nació oficialmente el criminal bloqueo, que desde su mismo inicio usó el arma del hambre y la desesperación como objetivos para derrocar a la Revolución.

Entre 1960 y 1961, entre otras cosas, el Gobierno de Estados Unidos suspende las operaciones de la planta de níquel de Nicaro, suprime totalmente la cuota azucarera, rompe relaciones diplomáticas con Cuba, y organiza, financia y dirige la invasión mercenaria que desembarcó el 17 de abril de 1961 por Playa Girón.

NUEVAS Y MÁS CRIMINALES ACCIONES

Una maniobra yanki en 1962 en la OEA culmina con la ruptura de relaciones diplomáticas de la mayoría de los países latinoamericanos (excepto México) con Cuba.

El 24 de marzo de ese mismo año el Departamento del Tesoro de Estados Unidos aprueba una de las medidas que más daño ha hecho a nuestro país en estas más de cuatro décadas: la prohibición de entrada en territorio norteamericano de cualquier producto elaborado, total o parcialmente, con materias primas de origen cubano, aunque fuese en un tercer país.

En julio de 1963 entró en vigor el Reglamento para el control de los activos cubanos, que impide todas las transacciones de Cuba y congela los valores del Estado insular dentro de Estados Unidos. Del dinero confiscado ilegalmente, 96 millones de dólares fueron entregados a la extrema derecha contrarrevolucionaria para financiar sus acciones terroristas contra la Isla.

Siguieron dando pasos, cada vez más genocidas, y en mayo de 1964 el Departamento de Comercio norteamericano implanta la prohibición total de embarques de alimentos y medicinas, aunque en la práctica estos ya no se efectuaban.

Hay que recordar que con el objetivo de derrocar a la Revolución, para volver a imponer el dominio neocolonial, el daño económico causado por el bloqueo supera ya los 79 325 millones de dólares y ha obligado a que 7 de cada 10 cubanos hayan nacido y vivido bajo esta política criminal y hayan tenido que sufrir las penurias y limitaciones que esta política brutal impone al pueblo.

Además, por su carácter extraterritorial, al obligar el cumplimiento de leyes norteamericanas a empresas y ciudadanos de otros países, el bloqueo y las leyes en ese sentido son violatorios del Derecho Internacional.

ALGUNOS EJEMPLOS MÁS

El documento presentado ayer en el MINREX ejemplifica 8 prohibiciones que se establecen por esta política de garrote. Cuba no puede realizar ningún tipo de venta a empresarios norteamericanos. De poder hacerlas, en el año 2003 hubiese vendido 604 000 toneladas de azúcar por valor de 196,25 millones de dólares; 35 000 toneladas de níquel que representarían más de 450 millones de dólares y 2 000 toneladas de cobalto por valor de otros 75 millones de dólares; además de 118 millones de dólares en tabaco torcido y en rama, con solo un 35% de nuestras exportaciones totales de ese rubro.

Tampoco se puede importar de Estados Unidos por lo que, al haber sido obligada a hacerlo desde países más lejanos, la Isla ha sufrido pérdidas hasta el 2003 por más de 18 000 millones de dólares.

Se impide a nuestro país recibir turistas estadounidenses. Por tal motivo, en los últimos cinco años, según cálculos conservadores, dejaron de visitar a Cuba unos 6,5 millones de turistas norteamericanos. Ello hubiera significado ingresos por unos 4 225 millones de dólares.

En este sentido, las regulaciones norteamericanas establecen sanciones para quienes viajen a este país que pueden llegar a 10 años de cárcel y multas por un millón de dólares para las corporaciones y hasta 250 000 dólares a los particulares.

Un solo ejemplo de cómo se aplican estas medidas es que en fecha reciente se impuso una multa de 100 millones de dólares a la entidad bancaria suiza UBS por realizar transacciones financieras en dólares con Cuba.

Además, a Cuba le está vetado el acceso a organismos financieros internacionales, se le prohíbe el comercio con subsidiarias de compañías estadounidenses en terceros países, y los barcos de terceras naciones que toquen puerto cubano son sancionados a no menos de seis meses sin poder atracar en puertos norteamericanos.

LO QUE PUDIERA HACERSE DE NO EXISTIR EL BLOQUEO

La administración del presidente George W. Bush ha llevado las leyes del bloqueo a un extremo tal que hasta ha creado una oficina de control de activos en el extranjero, con cinco veces más agentes para perseguir e investigar a quienes lo violen que los dedicados a rastrear las finanzas de la red terrorista Al Qaeda.

Esa oficina, entre 1990 y 2003 realizó 93 investigaciones sobre terrorismo internacional y 10 683 vinculadas a los viajes de norteamericanos a Cuba, y, mientras penalizó a inculpados de terrorismo con 9 425 dólares, les impuso multas a los que viajaron a Cuba por un total de 8 millones de dólares.

A la vez que aprueba semejantes medidas, W. Bush impide a nuestro país adquirir vacunas producidas por empresas norteamericanas como Chiron Corporation, recientemente multada con 168 500 dólares luego de que una de sus subsidiarias europeas nos suministrara dos tipos de vacunas para niños cubanos. Es la mayor multa pagada este año por una empresa basada en Estados Unidos.

La presentación hecha ayer a la prensa por el ministro de Relaciones Exteriores, Felipe Pérez Roque, permitió ejemplificar algunas de las cosas que pudiera realizar Cuba de no existir el bloqueo.

Entre ellas, expuso que con unos 1 000 millones de dólares anuales se construirían 100 000 nuevas viviendas, de ellas 20 000 en la capital, y en cinco años se habrían mudado 2,5 millones de cubanos, incluidos 500 000 capitalinos para nuevos inmuebles.

De contar con unos 180 millones de dólares se financiaría la inversión para lograr que los 2,4 millones de núcleos familiares que aún faltan, puedan cocinar con gas.

Señaló entre otros ejemplos que con 51,8 millones de dólares adicionales se duplicaría la cuota de pollo que hoy se distribuye por libreta, y con unos 300 millones de dólares se podría invertir en las nuevas capacidades de generación eléctrica necesarias para garantizar el suministro estable de energía y dar los mantenimientos requeridos sin apagones.

El bloqueo le causa pérdidas a Cuba, según datos conservadores, por 1 803 millones de dólares cada año, añadió.

NO TENGO CARA DE TERRORISTA

El ministro de Cultura, Abel Prieto, explicó que no hay ninguna esfera de la cultura que no esté afectada por el bloqueo, y puso los ejemplos de la enseñanza artística, el cine, la industria del disco y otras.

Informó que, incluso, con las nuevas medidas de Bush hasta se cancelaron los viajes de jóvenes estadounidenses que cursaban estudios de arte en nuestro país.

Es el miedo del Presidente norteamericano al intercambio de ideas, al diálogo, medida que también afecta al pueblo de su país, agregó.

El prestigioso músico Ibrahim Ferrer relató a los presentes que los Estados Unidos le han negado la visa para viajar a ese país porque los consideran "un peligro para la seguridad nacional estadounidense".

"Mírenme bien, yo no tengo cara de terrorista", exclamó irónicamente este artista varias veces premiado y bien conocido también en otros países.

Eliades Acosta, director de la Biblioteca Nacional José Martí, Digna Guerra, directora del Coro Nacional y el cineasta Rigoberto López, expusieron varios ejemplos de medidas arbitrarias que van desde el no otorgamiento de visas a artistas cubanos, la cancelación de actuaciones, hasta la suspensión de congresos donde pudieran coincidir intelectuales o científicos de la Isla y norteamericanos.

Por su parte, el doctor Pedro Kourí, director del IPK, se refirió a la negativa estadounidense de vender a Cuba retrovirales para enfermos del SIDA, así como otros medios diagnósticos para algunas enfermedades, lo que constituye una forma de genocidio.

 

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