NACIONES UNIDAS, 1 de octubre (PL).—
El secretario general de la ONU, Kofi Annan, informó hoy que no
puede certificar todavía el redespliegue de tropas sirias de
Líbano, aunque se hizo eco de las razones de ambos países para
ejecutarlo gradualmente.
Una resolución del Consejo de
Seguridad el 2 de septiembre, aprobada por 11 votos a favor y cuatro
abstenciones, pidió la salida de esa fuerza, cuya presencia
obedecía a un acuerdo bilateral soberano.
Según los términos del
pronunciamiento, el ejecutivo de la ONU debía rendir cuenta de su
cumplimiento en el término de 30 días.
Annan comenzó por hacer un recuento
de la crisis libanesa de los años 70 y 80, la gestión de la Liga
Árabe y la contribución de Siria en favor de la estabilidad del
país de los cedros.
Un mes después de la resolución el
gobierno sirio le indicó a Annan que sólo mantiene desplegado un
remanente de 14 mil soldados, en su inmensa mayoría cerca de la
frontera.
Por su parte las autoridades
libanesas le comunicaron que el calendario de ulteriores
evacuaciones estaría determinado por la situación de seguridad en
Líbano y en la región, de cara a la agresividad de Israel.
Lo adoptado aquí a propuesta de
Estados Unidos estipulaba asimismo el desarme del movimiento de
resistencia Hezbolá al que caracterizaban como "milicia
libanesa".
En este punto el gobierno de Beirut
reafirmó su discrepancia subrayando que se trata de "un grupo
nacional de resistencia" cuyo objetivo es defender a Líbano de
Israel y sacar sus fuerzas del suelo libanés de Shab.
También esa propia autoridad
puntualizó que la extensión del mandato presidencial se acordó en
el parlamento, en concordancia con la constitución nacional, según
refiere el informe de Annan.