WASHINGTON,
1ro. de octubre (PL).— La
creciente actividad sísmica detectada a comienzos de semana en el
área que rodea al Monte Santa Helena, volcán ubicado en el estado
de Washington, ha puesto en estado de emergencia a las autoridades
locales.
El volcán podría entrar en
erupción, advirtieron científicos norteamericanos, ya que hay
vapor saliendo de su cráter y rocas cayendo por las laderas, por lo
que el área que lo rodea ha sido aislada.
Más de diez temblores de magnitud
entre 2 y 2,9 en la escala de Richter fueron registrados a lo largo
del domingo, lo que supone la actividad más intensa en un periodo
de 24 horas desde 1986, según el Observatorio Geológico de Estados
Unidos.
Los geólogos creen que de producirse
una nueva erupción, ésta no sería tan dramática como la ocurrida
en 1980, la cual sorprendió al mundo por su violencia, cuando una
gigantesca explosión arrancó buena parte de la cumbre de la
montaña reduciéndola a fragmentos.
La energía liberada fue igual a la
de 500 bombas nucleares.
Un área de 300 kilómetros cuadrados
fue devastada, incluyendo bosques de árboles aplanados, valles
llenos de barro y llanuras cubiertas de lava.