|
Médicos cubanos en Haití continúan salvando vidas
Ni un rasguño han sufrido nuestros cooperantes. Su
"escudo protector" es la propia población, por el cariño, la admiración y el agradecimiento que sienten por la labor solidaria, desinteresada y humana de nuestros médicos internacionalistas. Gozan por ello de muy buena salud, informó ayer a la prensa el Departamento de Cooperación del MINREX
JOSÉ A. DE LA OSA
Los 64 integrantes de la
Brigada Médica Cubana que prestan su colaboración en la ciudad
haitiana de Gonaïves, dañada duramente por la tormenta tropical
Jeanne, "gozan de muy buena salud y han redoblado incluso su valiosa
ayuda", indicó ayer Enrique Orta González, jefe en funciones del
Departamento de Cooperación Internacional del Ministerio de
Relaciones Exteriores (MINREX).
Ciudad portuaria de
Haití, situada en el Noroeste del país, Gonaïves en esta
temporada de huracanes con fuertes tormentas ha sufrido,
particularmente, extensas inundaciones con un elevado saldo de más
de 2 000 muertes y miles de desaparecidos.
La directora Ejecutiva
de UNICEF, Carol Bellamy, dijo ayer en Puerto Príncipe que "hay al
menos 8 000 personas viviendo en refugios temporales en Gonaïves.
No tienen nada. Han perdido todo en las inundaciones. Y anunció que
UNICEF solicitará en Nueva York "mayor atención y apoyo en esta
emergencia", ya que la población en riesgo en Gonaïves
incluye 30 000 niños menores de cinco años y 8 000 mujeres
embarazadas o en periodo de lactancia.
"Incluso
antes de la crisis actual, los niños y niñas de Haití estaban
entre los más vulnerables del mundo", subrayó, por su parte,
Francoise Gruloos Ackermans, representante de la organización en
Haití.
En imágenes televisivas
se han podido apreciar desórdenes y riñas creados por la pobreza y
sufrimientos de los habitantes de ese país, ante el desespero por
beneficiarse de la ayuda internacional, agravada por las
adversidades climáticas, "pero ni un solo colaborador cubano ha
sufrido un rasguño", aseguró el funcionario del MINREX.
Nuestros médicos, por
el prestigio y cariño ganado en su humanitaria y solidaria labor,
se encuentran protegidos por la propia población y mantienen las
reservas requeridas en medicamentos y alimentación para su eficaz
desempeño.
Sus familiares, destacó
Orta, pueden sentirse tranquilos y orgullosos, y conocer que aunque
se encuentran en condiciones laborales difíciles por las áreas
donde brindan su atención —las más apartadas y desposeídas—
son atendidos sistemáticamente y reciben el apoyo necesario del
Ministerio de Salud de ese país, la Cruz Roja y de la más alta
dirección de nuestra nación.
Cuando se comenzaron a
generar las inundaciones, se creó un puesto de mando (Coordinadora
Nacional) en Puerto Príncipe, para mantener una comunicación
constante con los cooperantes de Gonaïves, la ciudad más afectada
por las torrenciales lluvias, a fin de garantizar, en primer lugar,
la protección de sus vidas. "Pero no hubo que hacer ninguna
evacuación, a pesar de que, según información recibida, las aguas
llegaron a alcanzar elevaciones de un metro y medio", se aseguró.
De inmediato los
cooperantes se dieron a la tarea, paralelamente al desarrollo de las
actividades asistenciales, de prestarle la máxima ayuda a la
población en las labores de saneamiento y de divulgación
(promoción de salud) por la radio y otros medios, sobre las medidas
a adoptar en prevención de epidemias. Asimismo, iniciaron el
rescate de los equipos médicos en las áreas de salud que atienden,
incluidos los del hospital La Providence, de Gonaïves, un gran
número de los cuales "quedaron sepultados bajo el lodo".
Ingenieros en
Electromedicina que integran las brigadas cubanas, son los
encargados de la reparación y recuperación de los equipos.
En estos momentos, en
Gonaïves, la brigada ha subdividido sus fuerzas en varios puntos de
la ciudad, para ofrecer atención médica en un Hospital de
Campaña, tres clínicas móviles, el local de una ONG y en dos
iglesias que albergan a numerosos evacuados. El Hospital de Campaña
dispone de un salón de parto, a plena capacidad, en el que ofrecen
asistencia especialistas en Obstetricia, Cirugía y Ortopedia.
Desde el pasado día 25
y hasta la fecha solo en Gonaïves han recibido asistencia médica
más de 12 000 haitianos, principalmente por fiebre y tos,
infecciones de la piel, traumatismos.
En Haití integran el
Programa Integral de Colaboración (PIS) unos 500 trabajadores de la
salud que prestan su ayuda en los lugares de más difícil acceso de
esa geografía.
La colaboración médica
de Cuba con otros países se inició a principios de la década de
los sesenta del siglo pasado con el envío a Argelia de una brigada,
pero fue el 28 de septiembre de 1998, y luego del paso por el Caribe
del ciclón Georges, cuando el Comandante en Jefe Fidel Castro
planteó la idea de un programa integral de salud para Haití.
Con posterioridad
surgió el ofrecimiento de enviar gratuitamente miles de médicos
cubanos a Centroamérica, víctima también del peor desastre
natural ocurrido en esa región en los últimos dos siglos como
consecuencia de los azotes del Mitch.
En estos momentos, a
través del PIS, son 2 600 los médicos que prestan su colaboración
a las poblaciones más necesitadas de 24 países, al tiempo que
realizan acciones en materia de formación de recursos humanos para
garantizar el desarrollo sostenible de la salud en naciones pobres.
En países africanos
radican tres Facultades de Medicina con profesores cubanos: Guinea
Ecuatorial, Gambia y Eritrea, la de más reciente creación, con una
matrícula en total de unos 400 alumnos en los diversos años de la
carrera.
Simultáneamente
realizan estudios en Cuba, en más de 30 especialidades,
17 700 becarios de 115 naciones.
El Departamento de
Cooperación del MINREX puso de relieve el alto sentido altruista de
nuestros trabajadores de la salud. Luego de conocerse el estado de
emergencia presentado en Haití, los médicos que se encontraban de
vacaciones en Cuba suspendieron su descanso y a propia solicitud se
reincorporaron a sus labores en ese país caribeño.
|