BRUSELAS, 23 de septiembre (PL).—
Aunque con condicionamientos de Francia, Bélgica y España, la
Organización del Tratado del Atlántico Norte ( OTAN) aprobó el
envío de una misión militar a Iraq, comenta hoy la prensa
capitalina.
París, que por más de una semana
mantuvo en vilo a los interesados en el avance de esa iniciativa,
afirmó que aunque se unió al consenso para la apertura de una
oficina de la alianza en el estado árabe bajo ocupación
anglo-norteamericana, solo acepta la instalación allí de la
bandera del pacto militar.
La representación gala, como lo
hicieron en su momento las de este país, España y Alemania, se
opone al adiestramiento en Iraq de militares de esa nación,
controlada por un gobierno interino, impuesto allí por los
ocupantes el pasado 29 de junio.
Medios de prensa locales recuerdan
que la decisión de los 26 embajadores de la OTAN esta lejos de ser
definitiva, pues los detalles de cómo se efectuará esa tarea aún
deberán ser analizados por el Consejo Militar de esa organización.
Los resultados del debate para
precisar los pasos de la misión serán presentados ante la
dirección del tratado noratlántico el 9 ó 10 de octubre
próximos, cuando se espera una cumbre informal de sus ministros de
Defensa en la ciudad rumana de Polana Brasov.
Otra de las exigencias de la
delegación francesa se refiere a una clara separación de la
subordinación de los cerca de 40 especialistas de la alianza, que
deberán viajar a Bagdad, de la jefatura de las fuerzas ocupantes.
Además, también se delimitarán las
funciones de entrenamiento de los uniformados iraquíes que realiza
el grupo de expertos de la OTAN, de las tareas similares ya
emprendidas por el Pentágono, tras la agresión al estado árabe en
marzo del 2003.
El gobierno del presidente galo,
Jacques Chirac, demandó una notificación por escrito, en la cual
se especifique el propósito de la alianza de participar,
supuestamente, en la "ayuda a la población iraquí y a la
reconstrucción internacional" y de ninguna forma en el apoyo a
las fuerzas ocupantes.
Además, la permanencia en Iraq del
grupo de trabajo de los expertos del tratado atlántico estará
sujeta a las condiciones de seguridad en esa nación, donde los
grupos de resistencia reforzaron sus acciones contra la presencia
militar extranjera y los intentos de formar un ejército que
responda a intereses de los ocupantes.
Por otro lado, a propuesta de la
delegación belga, la misión carecerá de un presupuesto
específico y su financiamiento se efectuará a partir del dinero de
asignaciones para otros fines que puede ser utilizado en este caso.
Durante la cumbre de ese pacto
militar, celebrada el 29 de junio último en Estambul, se alcanzó
un acuerdo para adiestrar a los uniformados iraquíes, pero siempre
encontró la reticencia de Francia y Alemania, que llamaron a
hacerlo fuera de Iraq.