A
través de medidas emergentes, la provincia pinareña tiene
condiciones para garantizar el suministro de agua, a pesar de los
efectos del intenso huracán Iván.
El fenómeno meteorológico más
potente de los últimos 50 años pasará dentro de pocas horas por
las cercanías del extremo más occidental del territorio y la
preparación para enfrentarlo ha sido tenaz desde hace varias
jornadas.
José Noas González, a cargo de los
servicios de acueductos, informó que se dispone de 139 motores
diesel instalados en los principales pozos para bombear el líquido
hasta los hogares, entre otras variantes.
A ello se añade la posibilidad de
abastecer mediante una de sus conductoras a buena parte de la
ciudad pinareña, cabecera de un municipio de 189 000 habitantes.
Existe la cantidad necesaria de cloro
para tratar el agua durante los próximos 15 días y es alentador
que estén llenas las cisternas de los más grandes centros de
producción y servicios, así como también de edificaciones
multifamiliares.
Esos depósitos cuentan con bombas de
mano a fin de evitar su contaminación, al tiempo que disminuye las
probabilidades de tupición de las redes de drenaje por la limpieza
previa de registros, rejillas y canales.
Los pinareños extreman el ahorro de
agua ante el meteoro que posee fuertes vientos, entrenados en
contingencias como la interrupción eléctrica prolongada a causa
del paso de Charley hace un mes a las cercanas provincias habaneras.
(AIN)