El huracán Iván se intensificó
rápidamente en la tarde del sábado en las cálidas aguas del mar
Caribe occidental y de nuevo alcanzó la categoría máxima de 5 en la
escala Saffir-Simpson, al tener vientos máximos sostenidos de 270
kilómetros por hora y una presión mínima central de 914
hectopascal, que lo convierte en uno de los sistemas tropicales más
potentes de todos los tiempos en esta área geográfica.
Su velocidad de traslación ha
disminuido a unos 15 kilómetros por hora y ello retrasará el momento
de su probable impacto directo a Cuba, el cual debe producirse ahora
en el transcurso del lunes.
Expertos del Centro de Pronósticos del
Instituto de Meteorología consultados por Granma en la tarde
de este sábado, explicaron que el cono de trayectoria para las 72
horas siguientes se había ampliado un poco más hacia el oeste,
incluido el Canal de Yucatán, por tanto el área de mayor peligro se
concentraba desde el extremo más occidental de la provincia de Pinar
del Río hasta Matanzas, además del municipio especial de Isla de la
Juventud.
Si bien en lo inmediato Iván debe
seguir moviéndose con lentitud al oestenoroeste para cruzar en la
mañana del domingo sobre o muy cerca de las inmediaciones de la isla
Caimán Grande, este potente huracán debe inclinar luego su
trayectoria de manera gradual al noroeste y nortenoroeste.
Tal movimiento lo aproximaría a los
mares al Sur de la región occidental de Cuba desde el final de la
tarde, y con ello aumentan las probabilidades de que cruce sobre
nuestro país en un plazo estimado de 36 a 40 horas.
A las 5:00 de la tarde del sábado,
Iván se ubicaba a unos 235 kilómetros al este sudeste de Caimán
Grande, con vientos máximos sostenidos de 270 kilómetros por hora, y
una presión mínima central de 914 hectopascal, por tanto es un
huracán extremadamente peligroso.