Durante la madrugada de este sábado
en la ciudad de Camagüey cayeron algunas lluvias a intervalos, con
vientos relativamente fuertes, pero lo más significativo asociado
con el huracán Iván es la banda de alimentación que entró por el
norte, específicamente sobre Nuevitas, donde en las últimas horas,
hasta las 8:00 de la mañana, se reportaron 37milímetros de
precipitaciones.
Especialistas del centro
meteorológico de esta provincia informaron a Granma que las
bandas de alimentación del peligroso huracán en su rotación
externa son las que han cargado las lluvias hacia el norte, lo que
da explicación de porque estas precipitaciones allí y no al sur.
En la norteña y costera ciudad
industrial de Nuevitas se reportaron vientos, con ráfagas de hasta
75 kilómetros por hora, a las 8:00 de la mañana del sábado,
mientras a las 11:00 era de 58, según observación en el radar.
Otro detalle curioso del tiempo fue
el reporte de 41,5 milímetros sobre el balneario de Santa Lucía y
de 75 sobre San Miguel de Bagá, territorio localizado en ese
circuito norte.
Una observación del satélite,
realizada en esta institución del Ministerio de Ciencia,
Tecnología y Medio Ambiente, antes del mediodía aseguraba que se
movía del norte hacia tierra restos de esa banda, los que podían
originar precipitaciones de hasta 30 milímetros por hora hacia
Florida.
Este fenómeno podría dar lugar a
que las lluvias descargaran en afluentes que pudieran beneficiar en
alguna medida los embalses Caonao y Pontezuela, tributarias de agua
a la ciudad de Camagüey, y al Porvenir, otra presa ubicada en esa
geografía.
Mientras esto ocurría se mantenían
las medidas orientadas para la fase de Alerta Ciclónica, a la que
se pasó a partir de las 6:00 a.m. por decisión del Estado Mayor
Nacional de la Defensa Civil, luego de varias horas de permanecer
bajo la influencia de la etapa de alarma, una etapa superior
establecida para estos casos.
En albergues permanecían aquí miles
de santacruceños trasladados desde esa localidad del sur de la
provincia, que el 9 de noviembre de 1932 padeció de un fenómeno
natural, el más grande de su historia, y que provocó más de
3 000 víctimas.
Hasta tanto no se decrete pasar a la
normalidad mantienen vigencia las medidas de protección de la
economía y las puestas en vigencia en las instituciones de salud y
de educación.