BAGDAD, 11 de septiembre.— Dos
potentes explosiones registradas en las proximidades de
representaciones diplomáticas en Bagdad y Basora, la capital del
sur, causaron hoy la muerte de al menos dos personas y heridas a
otras tres, informaron fuentes policiales en esta capital.
Dos personas perdieron la vida y
otras tres resultaron heridas al hacer explosión una bomba de
fabricación casera en los alrededores del Consulado General de
EE.UU. en la ciudad de Basora, a unos 600 kilómetros al sur de
Bagdad, informa EFE.
Los dos fallecidos se encontraban
dentro de un vehículo en el momento de la explosión, que tuvo
lugar a escasos cien metros de la entrada al complejo donde se
encuentran los consulados de EE.UU. y el Reino Unido, ubicados en un
antiguo palacio del depuesto presidente iraquí, Sadam Husein.
Los tres heridos, entre los que hay
una mujer, eran viandantes que se dirigían hacia la puerta de
acceso al complejo, custodiado por tropas de las fuerzas ocupantes y
en cuya entrada principal están apostados los soldados del pequeño
contingente de las Islas Fiji.
Según varios testigos citados por la
radio iraquí, el vehículo en el que se desplazaban las dos
víctimas mortales quedó literalmente deshecho.
Un portavoz militar estadounidense en
Bagdad aseguró desconocer el hecho o las consecuencias del mismo,
aunque agregó que el Ejército estadounidense investigaría el
suceso.
Mientras tanto, en Bagdad, una
potente explosión sacudió el distrito de Al Daura, al sur de la
capital, a primera hora de esta tarde.
"Ha sido un mortero de 120
milímetros", indicó a EFE el capitán Faruk, de la comisaría
de Policía de Al Daura y jefe de las patrullas del distrito.
El obús hizo explosión en la margen
oriental del río Tigris, en medio de un palmeral, a escasos cien
metros de la residencia del Embajador de Australia en Bagdad.
Pocos minutos después del impacto,
dos helicópteros de combate norteamericanos sobrevolaron la zona,
desde la que se levantaba una espesa columna de humo, mientras
varios vehículos militares sellaban los accesos.
Varios vehículos civiles abandonaron
la residencia del Embajador escoltados por dos tanques del Ejército
australiano en dirección a su embajada, que se encuentra en las
cercanías, en pleno distrito de Al Karrada.
Según el capitán Faruk, el ataque
no ha producido víctimas y los daños materiales han sido poco
cuantiosos.
El barrio de Al Daura es escenario
frecuente de ataques con mortero dirigidos hacia denominada
"Zona Verde", el recinto amurallado donde se encuentran
las embajadas de EE.UU. y el Reino Unido, así como las oficinas del
Gobierno provisional iraquí.
"Aún no sabemos cuál fue la
causa de la explosión o si era un ataque dirigido contra nosotros.
Sólo he recibido órdenes de patrullar la zona", dijo a EFE el
teniente Mitchell, del Ejército australiano, que pocos minutos
después de la explosión realizó una batida por el barrio con dos
pelotones de sus soldados.
Por otro lado, el soldado del cuerpo
de Información Militar de EE.UU. Armin J. Cruz, de 24 años, fue
condenado hoy a ocho meses de prisión por el Consejo de Guerra que
le juzgaba por conspiración y maltrato a prisioneros de la cárcel
de Abu Ghraib.
También estaba acusado de
connivencia con la Policía Militar de EE.UU. para disimular las
torturas a los presos y de haber maltratado a varios de sus
inferiores para que no revelaran los ominosos hechos acontecidos en
la famosa prisión de las afueras de Bagdad.
Se trata del segundo de los siete
militares estadounidenses acusados de supuestas torturas y maltrato
a prisioneros iraquíes en Abu Ghraib, antiguo centro de detención
y tortura durante el régimen de Sadam Husein.
En mayo pasado, su compañero Jeremy
C. Sivits, de la Compañía 372 de la Policía Militar, fue
declarado culpable de conspiración para maltratar a prisioneros,
negligencia en su trabajo por no proteger a los reos bajo su
custodia, así como de crueldad y abuso de poder.
Sivits fue sentenciado a un año de
prisión, reducción del rango de "especialista" al de
soldado raso y expulsión del Ejército por mala conducta.