Las instalaciones turísticas de la
provincia santiaguera aplican el Plan de Medidas contra Catástrofe,
para proteger la vida de los vacacionistas y los bienes materiales
ante la proximidad del huracán Iván.
Actualmente se encuentran en este
territorio más de 600 visitantes foráneos, quienes reciben los
servicios en los hoteles en explotación durante la temporada baja,
mientras las actividades del Campismo Popular y las reservaciones
del turismo nacional fueron suspendidas.
Eloy Bertot, delegado del ramo en
Santiago de Cuba, destacó que los turistas no corren peligro alguno
en sus lugares de hospedaje y en caso del azote del meteoro serán
trasladados a sitios más seguros de los propios centros y de ser
necesario se evacuarían.
En los hoteles del Parque Baconao,
ubicados en el litoral, se han reforzado las medidas para
contrarrestar el efecto de los fuertes vientos y penetraciones del
mar, fundamentalmente en Bucanero, Los Corales, La Gran Piedra y
Villa El Colibrí, donde se mantiene el alojamiento.
Las especies marinas del acuario
localizado en esa franja costera, también fueron resguardadas en
estanques seguros dentro del propio centro.
Se orientó, además, permanecer en
las instalaciones y evitar salir de la provincia, hasta tanto se
normalice la situación meteorológica.
En los 20 hoteles y más de 60
unidades del turismo se encuentran los trabajadores y los Consejos
de Dirección, preparados para enfrentar el paso del poderoso
organismo ciclónico y minimizar las pérdidas materiales, precisó
Bertot. (AIN)