Ante la inminente amenaza del
huracán Iván, más de siete mil 500 personas han sido evacuadas ya
en la provincia de Santiago de Cuba, cifra que debe incrementarse
hoy en las primeras horas de la mañana.
Más de 100 albergues y centros
escolares resguardan fundamentalmente a la población de las zonas
vulnerables a las inundaciones y los derrumbes, y también a
embarazadas y pacientes con limitaciones físicas que viven en
regiones de difícil acceso.
Para dar una respuesta adecuada a la
alimentación de los evacuados se ultiman los detalles sobre cada
necesidad en unos 70 centros de elaboración, con el objetivo de
garantizar la distribución con eficiencia.
Las autoridades del territorio han
priorizado además el traslado hacia lugares seguros de más de mil
cabezas de ganado y los productos fundamentales de la canasta
familiar.
También se ha coordinado con
especialistas de la Empresa Eléctrica para mantener el servicio
energético en hospitales, centros de elaboración y fábricas de
alimentos, puntos vitales en la atención a necesidades de la
población.
Por su parte, la delegación de la
agricultura en la provincia ha acelerado el traslado de viandas y
hortalizas frescas hacia los mercados estatales, con el propósito
de brindar mayores opciones ante el pronóstico de lluvias
localmente intensas.
Aunque se espera que el peligroso
organismo tropical no azote directamente la provincia, es muy
probable que el territorio sufra los embates de fuertes vientos y
precipitaciones, por lo que cada entidad acomete las medidas
necesarias para enfrentar el meteoro. (AIN)