BUENOS AIRES, 10 de septiembre
(PL).— El prestigioso abogado argentino
Carlos Zamorano llamó hoy aquí a incrementar la presión cultural,
social y política continental por la liberación de Cinco
Cubanos luchadores contra el terrorismo injustamente
encarcelados en Estados Unidos.
Conocido por su activismo en defensa
de los derechos humanos, Zamorano dijo en entrevista exclusiva con
Prensa Latina que se deben acentuar las acciones a favor de un
juicio justo e imparcial para esos cinco jóvenes, presos desde
1998, quienes se dedicaban a recopilar información sobre actos
terroristas contra su país.
Al hacer una valoración del proceso
y de la situación de los reos, en vísperas de cumplirse el
próximo domingo seis años de ilegal cautiverio, el jurista
insistió en la necesidad de "redoblar el trabajo frente a las
intenciones del imperio (Estados Unidos) de mantener las cosas como
están".
A su juicio, las autoridades
norteamericanas modificarían en algo la situación procesal en la
medida en que se les tornen insoslayables las campañas que reclamen
la libertad de Antonio
Guerrero, René
González, Ramón
Labañino, Gerardo
Hernández y Fernando
González.
Nosotros hemos impugnado, tal cual lo
tramitamos ante la Asociación de Abogados de Buenos Aires, que en
la causa de los Cinco,
como se les conoce internacionalmente, se violó la VI Enmienda de
la Constitución estadounidense sobre el derecho de todo prisionero
a tener un jurado imparcial, comentó.
En marzo último, Zamorano fue
invitado por el Colegio Nacional de Abogados de Estados Unidos a la
vista oral convocada por el Tribunal de Atlanta para analizar el
caso, a raíz de una apelación hecha por los representantes de los
luchadores antiterroristas.
Ese tribunal de apelaciones —recordó—
manifestó entonces un anhelo de saber concretamente en qué fuentes
probatorias se asentaron las afirmaciones de una y otra partes
(Defensa y Fiscalía).
Frente a este interrogatorio,
subrayó, tuvimos la clara impresión de que los letrados de la
Defensa —Leonard Weinglass, Richard Klugh y Joaquín Méndez— se
lucieron con una imbricación cabal entre las aseveraciones hechas a
lo largo del juicio y el plexo probatorio incluido en el expediente.
El también miembro de la Liga
Argentina por los Derechos del Hombre indicó, sin embargo, que no
tuvo la misma sensación cuando expuso la parte acusadora, la fiscal
Christine Heck-Miller.
Esta última, subrayó, se vio en
figurillas para contestar, por ejemplo, como pretendía acreditar
sus imputaciones.
Si bien reconoció cierta mejoría en
términos teóricos a raíz de la intervención de Atlanta en la
causa, Zamorano se mostró cauteloso respecto a un eventual
desenlace favorable a los inculpados, teniendo en cuenta las fuertes
influencias de la ultraderecha norteamericana de origen cubano radicada en Miami,
Florida.