BAGDAD, 10 de septiembre (PL).—
Cuatro agentes iraquíes fueron capturados hoy por un grupo de
supuestos insurgentes que para liberarlos exigió a la policía
local renunciar a perseguir a los seguidores del líder chiíta
Moqtada al Sadr.
Según la televisora qatarí Al
Jazeera, esos supuestos miembros de la resistencia acusaron a los
agentes de asediar a los guerrilleros y advirtieron que podrían
ejecutarlos en las próximas 72 horas.
El grupo de captores, autodenominado
Fuerzas conjuntas para detener a agentes y espías, dijo que espera
una respuesta positiva de la policía a su solicitud, o en caso
contrario, pagarán con sus vidas los cuatro individuos, quienes hoy
fueron mostrados en una grabación de vídeo proyectada por la
emisora regional.
Esa organización de supuestos
guerrilleros hasta ahora era desconocida en el mosaico de la
resistencia, afirmaron otros medios de prensa.
Los seguidores de Al Sadr se
levantaron en armas en dos ocasiones en la sureña ciudad de Najaf,
donde se halla el Mausoleo del Imán Alí, uno de los santuarios
más importantes de los musulmanes de la rama chiíta.
El Ejército del Mahdi, la milicia
leal al clérigo, alcanzó una tregua con el gobierno de tránsito y
posteriormente se anunció que se convertiría en agrupación
política que se presentará en las próximas elecciones.
No obstante, ese compromiso podría
anularse en caso de continuar la represión de la policía y
también del nuevo ejército contra los seguidores de Moqtada al
Sadr.
Precisamente, hoy, luego de la
plegaria musulmana en la barriada de Kadhmiya, en el sur de Bagdad,
soldados iraquíes mataron a dos civiles e hirieron a otros cinco
que se manifestaban a favor del prelado chiíta.
Los militares dispararon contra una
demostración callejera de solidaridad con el religioso y contra la
ocupación militar extranjera, reportó la televisora regional Al
Arabiya, con base en los Emiratos Árabes Unidos.