La Unidad Empresarial de Base de la
Industria Eléctrica de La Habana constituye un pilar en la
recuperación de transformadores y otros elementos dañados por el
huracán Charley.
En esa provincia cayeron al suelo 225
de esos equipos y los trabajadores de la entidad laboran para
rescatar el mayor número posible o las partes que sirven de piezas
de repuesto.
Esta empresa, única en el territorio
habanero que se dedica al mantenimiento de esos equipos, también
sufrió perjuicios en sus instalaciones por la acción del meteoro.
Primeramente, repararon los techos y
otros daños para dejar lista la unidad mientras esperaban el
restablecimiento de la electricidad en el municipio, imprescindible
para el secado de los núcleos, el enrollado de los transformadores
y el movimiento de la grúa viajera.
Al mismo tiempo, desarmaban los
dispositivos y chapisteaban los tanques, cuestiones que tampoco
requerían esa energía.
Cuando comenzó el servicio
eléctrico organizaron tres turnos de trabajo durante las 24 horas,
incluso sábados y domingos, para reparar y dar mantenimiento a unos
10 equipos por jornada, el doble de lo que habitualmente realizan.
Con ese ritmo, en menos de un mes
podrán poner en funcionamiento todos los transformadores afectados,
explicó el ingeniero Eduardo Duarte, director del centro, que
también sirve de puesto de operaciones de los linieros de Holguín,
quienes rehabilitan las redes en Guanajay. (AIN)