Los espirituanos, que desde el año
2002 no enfrentan un huracán, continúan preparándose ante la
peligrosa trayectoria de Iván, clasificado ya como categoría
cinco.
En cumplimiento de las disposiciones
para la fase informativa, declarada desde el pasado martes, están
listos los transportes para evacuar a la población residente en las
zonas de posibles inundaciones o penetraciones del mar.
También fueron acondicionados los
albergues para recibir a esa población, se aseguran los
abastecimientos para su atención y los servicios médicos
dispuestos en las unidades asistenciales de todo el territorio.
La agricultura comenzó el traslado
de animales hacia lugares seguros, y todo el tabaco, de la recién
concluida cosecha, está en los centros de beneficio, lugares con
mejores condiciones para su preservación.
En los últimos 20 años la provincia
fue afectada por los huracanes Kate en 1984, Lily (1996), George
(1998) y Michelle en el 2002. (AIN)