NACIONES UNIDAS, 9 de septiembre (PL).—
Estados Unidos esgrime hoy aquí una supuesta presunción de
genocidio en Sudán para imponer en el Consejo de Seguridad de la
ONU un proyecto de resolución hostil a ese país afroárabe.
Previo a la introducción formal de
la propuesta el secretario de Estado, Colin Powell, formuló en el
Congreso acusaciones en tal sentido contra el gobierno sudanés,
invocando el Convenio sobre la prevención y castigo del crimen de
genocidio.
Según el artículo ocho que citó,
cualquier parte signataria puede pedir a "los órganos
competentes" de la ONU emprender acciones en caso de
violación.
Con este recurso argumental la
representación norteamericana aspira a debilitar fuertes
oposiciones dentro del órgano de 15 miembros al establecimiento de
un régimen de sanciones propugnado desde hace tiempo por
Washington.
Tanto el secretario general de la ONU
como investigadores de derechos humanos consideran que se cometieron
atrocidades en la región de Darfur en conflicto, pero descartaron
que se estuviera ante un cuadro de genocidio.
Al menos no existe una evidencia
fundamentada al respecto, mientras fuentes de ONU y Jartum discrepan
en cuanto al número de víctimas mortales de los enfrentamientos
entre el gobierno y movimientos rebeldes, de 50 mil a cinco mil.
El proyecto de resolución que
comenzó a discutirse sólo reconoce "limitados progresos"
en mejorar el acceso de la ayuda humanitaria a la población, a
diferencia de una evaluación mucho más positiva del representante
especial Jan Pronk.
También afirma que Sudán no
cumplió con el desarme completo de la milicia Janjaweed, a
sabiendas de que se trata de una tarea que requiere de tiempo, dada
la extensión del territorio en el que actúan.
De acuerdo con el texto Estados
Unidos desea que se conceda a las autoridades del país un plazo
adicional de 30 días para la eliminación del grupo paramilitar.
Pero ya adelanta que de no acatarse
se podrían considerar sanciones "incluido lo que refiere al
sector petrolero", y así afectar a un país que produce 320
mil barriles diarios de crudo.
Fuentes diplomáticas cercanas al
Consejo indicaron que China, Argelia y Paquistán podrían introducir
enmiendas al texto, traduciendo el criterio de otros miembros de dar
más tiempo a Sudan.
Al menos parecen partidarios de
seguir antes el desenlace de las cruciales conversaciones que llevan
a cabo el gobierno y los movimientos rebeldes en Abuja, Nigeria,
bajo los auspicios de la Unión Africana en pos del fin de las
hostilidades.