Tras un buen fin de verano

De Cuba y del mundo, máxima intensidad en Bellas Artes

Sonia Sánchez

El Museo Nacional de Bellas Artes, tras finalizar un programa de verano considerado por su directora Moraima Clavijo como favorable a pesar de las interrupciones causadas por el paso del huracán Charley, retorna a sus actividades habituales entre las que se encuentran cinco importantes exposiciones.

En reunión con la prensa se supo que bajo el título Sexinética (arte erótico-cinético) el Premio Nacional de Artes Plásticas 2003, Osneldo García Díaz, presentará del 17 de septiembre al 1ro. de noviembre, en el Edificio de Arte Cubano, catorce esculturas e instalaciones, doce estudios de pequeño formato en madera y tres performances que serán realizados en la inauguración y quedarán filmados en video para permanecer en el propio espacio expositivo.

Silversables, obra del islandés Erró
 (Gudmundur Gudmundsson, n. 1932),
 visiblemente influido por el pop art.

Menudos pedazos, de Ángel Ramírez, cuatro piezas principales, tres de ellas instalaciones, todas portadoras de una fuerte carga humanista —y quizás una reflexión crítica del autor sobre algunos patrones éticos que amenazan la existencia universal—, podrán apreciarse en la propia edificación del 21 de septiembre al 8 de noviembre. Como entrega significativa dentro de la misma, los espectadores podrán valorar la obra Creer en algo, acto creativo que transcurrirá y tendrá culminación durante el propio tiempo de la muestra.

Como homenaje a los cien años del natalicio de dos destacados artistas con aspectos coincidentes en su trabajo (Florencio Gelabert y Ernesto Navarro) en el propio espacio de Trocadero y Zulueta se mostrará una selección de 24 piezas que abarca un periodo de más de 60 años.

El Edificio de Arte Universal también ofrecerá sus salas a las exposiciones Luis Paret y Alcázar y José Campeche: un culto al Rococó y Erró: Obras 1958-2003.

La primera de ellas (29 de octubre), propone una mirada didáctica a estos artistas del siglo XVIII, Paret y Alcázar reconocido como el pintor rococó más importante de España, y Campeche, el más relevante artista plástico puertorriqueño de la etapa colonial, quien se convirtió en discípulo del ibérico a partir de tres años de estancia de este en la Isla caribeña a partir de 1775.

Dedicada a la vasta labor de uno de los artistas clave de la denominada Figuración Narrativa, tendencia surgida en la década de los sesenta, los amantes de las artes plásticas podrán acercarse desde el 8 de octubre hasta diciembre a Erró: 1958-2003, islandés nacido en 1932 y luego radicado en Francia. Integran la muestra 50 lienzos y 15 collages que abarcan desde los inicios de su carrera hasta recientes trabajos que tienen como tema la guerra en Iraq.

 

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