Indígenas panameños califican de traición indulto 
a terroristas

Expresaron también su solidaridad con Cuba al arribar al país para proseguir sus estudios 
de Medicina

Texto y fotos: Diego Rodríguez Molina

"Mireya Moscoso traicionó a los panameños y especialmente a los cientos de personas que, como mis padres y hermano, participaron en el acto en el Paraninfo de la Universidad en el 2000, donde Posada Carriles y demás terroristas tenían planeado el criminal atentado que, de consumarse, habría arrasado con casi todo ese centro de estudios y el hospital aledaño."

Para Manidikiña, de la comarca indígena
 istmeña de Kunayala y quien estudia Medicina
 en Cuba, el indulto es una traición.

Fue la reflexión hecha, recién llegado a Cuba, donde está a punto de concluir la carrera de Medicina iniciada aquí hace cinco años, por Manidikiña Smit Alvarado, de la comarca indígena de Kunayala, en las pequeñas islas del Atlántico istmeño.

"Me sumo al sentir de los miles de estudiantes y obreros que se han manifestado durante los últimos días en mi país contra el indulto concedido arbitrariamente por la mandataria a un grupo de criminales a sueldo de Estados Unidos, y de los cuales se hace cómplice", precisó el joven que en el venidero curso escolar comenzará el sexto y último año en el Instituto Superior de Ciencias Médicas de Camagüey.

Junto a la indignación está la solidaridad de Olvenis, uno de los 23 jóvenes de la mayor de
las etnias panameñas, que se forman en la
Escuela Latinoamericana de Medicina.

Apenas llegó al aeropuerto internacional José Martí, tras las vacaciones, para continuar sus estudios en la misma carrera que decenas de sus compatriotas, Olvenis Miranda López, de la región de Ngäbe-buglé, que agrupa a la mayor de las etnias en el istmo, calificó la decisión de Moscoso de "ofensa a los latinoamericanos, al mundo y a los acuerdos contra el terrorismo suscritos por el Gobierno de mi país, y especialmente a los panameños y a las familias cubanas víctimas de esa gente".

"Al orgullo de ser de los primeros graduados panameños en Medicina en el 2005 y al agradecimiento a la hermana Cuba, compartiendo sus modestos recursos con los humildes —confesó— unimos la profunda indignación por la deplorable acción de un gobierno vendido, y reiteramos la solidaridad con el justo reclamo de Cuba y demás países, cuyos hijos han sufrido las tristes secuelas de estos malhechores, que ahora son de nuevo un peligro."

"Por eso nuestro alerta será poco en comparación con las fechorías que son capaces de cometer estos terroristas apañados por Estados Unidos", subrayó Olvenis.

 

| Portada  | Nacionales | Internacionales | Deportes | Cultura |
| Cartas | Comentarios | Ciencia y Tecnología | Lapizcopio| Especiales |

SubirSubir