NUEVA YORK, 1 de septiembre (PL).
— La aceptación formal de la nominación vicepresidencial de
Richard Cheney en la Convención Nacional republicana es antecedida
hoy aquí por una nueva jornada de protestas contra el quehacer de
la actual Administración estadounidense.
Según informó este miércoles la
policía, ya suman mil 500 los manifestantes arrestados desde que el
pasado lunes diera inicio el cónclave.
Sólo en las últimas horas más de
900 personas fueron detenidas por las autoridades, en un intento por
obstaculizar el tercer día de protestas contra el evento
republicano y las aspiraciones reeleccionistas de Bush y Cheney.
Organizaciones sindicales formaron
hoy una cadena humana en las inmediaciones de la bolsa neoyorquina,
en Wall Street, como muestra de su descontento con los niveles de
desempleo registrados durante el actual gobierno.
Los manifestantes portaban una hoja
de color rosado, similar a las planillas que recibe todo
estadounidense cuando se le notifica que ha sido despedido.
Agentes policiales acordonaron el
área de la protesta, tomaron fotografías, y dieron a los
activistas la orden de dispersarse. Al ser desobedecidas, las
autoridades desataron la primera ola de arrestos del día.
En declaraciones a la televisora CNN,
líderes sindicales denunciaron las maniobras del partido gobernante
para aprovechar la tragedia del 11 de septiembre de 2001 a favor de
la reelección de Bush.
Otro grupo de manifestante tiene
previsto marchar hasta el Madison Square Garden, sede de la
Convención, y echarse en el suelo, en memoria de los caídos en las
invasiones a Afganistán e Iraq, desatadas por la actual
Administración, en nombre de su pregonada guerra contra el
terrorismo.
Grupos antibelicistas se
pronunciarán también contra las torturas a prisioneros iraquíes
por parte de militares estadounidenses en la cárcel de Abu Ghraib,
donde estallara meses atrás el escándalo de los maltratos del
Pentágono a sus reos.
Esta noche, casi al unísono de la
postulación de Cheney, tendrá lugar otra protesta en las
inmediaciones de una fiesta que dará la empresa Coca Cola a los
delegados hispanos de la Convención.