WASHINGTON, 1 de septiembre (PL).
— El mando militar estadounidense valora la posibilidad de
encausar a docenas de soldados norteamericanos por la muerte de dos
prisioneros en Afganistán, informó hoy un oficial del Ejército.
Según ABC News, el oficial, quien
habló en condición de anonimato, aseguró que el Comando de
Investigaciones Criminales del Pentágono desde diciembre de 2002
lleva a cabo una pesquisa por maltratos cometidos a manos de sus
uniformados en la cárcel de la base aérea de Bagram, en las
afueras de Kabul.
De acuerdo con la fuente, aún cuando
ya fue procesado un sargento por esos abusos, existen evidencias
para sentar en el banquillo de los acusados a docenas de integrantes
del 519 Batallón de Inteligencia Militar y de la 377 Compañía de
Policía Militar, vinculados a las muertes de dos reos, consideradas
homicidios.
Los prisioneros perecieron en sus
celdas, luego de recibir fuertes golpizas, propinadas por quienes
supuestamente debían velar por su seguridad.
Aun cuando el Departamento de Defensa
insiste en que los maltratos fueron cometidos por iniciativa de los
uniformados, organizaciones defensoras de los derechos humanos y
abogados sostienen que los soldados obedecieron órdenes, y que los
halcones del Pentágono deben ser considerados responsables de
dichas prácticas.
Otros siete militares ya fueron
llevados ante la justicia por torturar y violar sexualmente a
prisioneros iraquíes en la cárcel de Abu Ghraib, en las afueras de
Bagdad, escenario donde estallara meses atrás el escándalo sobre
las violaciones de posguerra.
Este miércoles la coronel Denise
Arn, jueza en el proceso contra la soldado Lynndie England, a quien
se encausa en Fort Bragg por los abusos en Abu Ghraib, dijo que el
tribunal no escuchará los testimonios de ex reos de esa prisión,
como había sugerido la defensa.
Arn alegó la existencia de barreras
logísticas, las cuales —según ella— impedían localizar en
Iraq a los ex prisioneros y trasladarlos a suelo estadounidense.