RÍO DE
JANEIRO, 1 de septiembre (PL).
— Brasil acentuó bajo el mandato del presidente Luiz Inacio Lula
da Silva la política de perdonar deudas a los países más pobres y
las acciones en ese campo suman 402.5 millones de dólares hasta
hoy.
Un resumen de los pasos dados en esa
dirección es publicado por el diario O Globo, a partir de haberse
concretado ayer la mayor acción en ese campo, al condonarse el 95
por ciento (315,1 de 331,7 millones de dólares) de la deuda externa
de Mozambique, durante la visita que realiza al país el presidente
Joaquim Chissano.
En julio se había firmado un acuerdo
para perdonar 48,7 millones de dólares a Bolivia, y en ese mismo
mes, durante una gira por África, Lula anunció la renegociación
de la deuda de Gabón, ascendente a 36 millones, y la cancelación
de la de Cabo Verde (2,7 millones).
En Gabón, Lula señaló entonces que
aunque Brasil no es un país rico, "es nuestro deber moral,
político, ético, histórico y humanitario ayudar a los países
más pobres y vamos a hacerlo".
Y ayer dijo que el acuerdo en favor
de Mozambique "debe servir de ejemplo para que otros países de
la misma magnitud de Brasil tengan el mismo gesto" hacia otras
naciones pobres "que muchas veces tienen una deuda que todo el
mundo sabe es prácticamente impagable, pero funciona como una
especie de espada en la cabeza de los deudores".
Bajo el anterior gobierno de Fernando
Henrique Cardoso (1995-2002) fueron perdonados 126 millones de
dólares a Nicaragua y están bajo análisis otros 259 millones de
El Salvador.