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Enrique Cepeda Caballero
La vida menos difícil
COTO WONG
Dueño
de un aval deportivo comparable al de cualquier atleta convencional,
el capitalino Enrique Cepeda Caballero se ha convertido en el primer
discapacitado cubano en asistir a cuatro Juegos Paralímpicos.
Cuarenta y un años de
edad, y una afección visual que solo le permite ver el contorno de
las cosas, no han sido un impedimento para el también Licenciado en
Cultura Física que, pese a sus años, y al enorme esfuerzo
realizado, se ha ganado un puesto en la nómina cubana a la edición
número 12 que se disputará en la milenaria Atenas del 17 al 29.
Será tu cuarta
presencia en este tipo de competición ¿qué piensas sobre ello?
Es un reto muy grande.
He dedicado más de la mitad de mi vida al deporte de alto
rendimiento y los años no pasan por gusto, pero espero hacer las
cosas bien y lograr una de las tres medallas del salto largo, aunque
siempre saldré a buscar la de oro.
¿Cuál es tu
afección visual?
A los 38 días de nacido
sufrí una fiebre muy alta con convulsiones que me creó esta
dificultad visual. Sufro de astigmatismo, hipermetropía y
callosidad. No distingo bien las cosas, solo su contorno.
Háblame un poco de
tu historial paralímpico.
En Barcelona'92 fui
monarca de salto triple y bronce en los 100 metros planos. Gané las
medallas de oro de salto largo y triple, y la de plata en el
hectómetro de Atlanta'96. En Sydney'00 obtuve la presea dorada en
longitud, pero una lesión no me permitió asistir a la final de los
100. ¿En Atenas intervendrás en los dos eventos?
Ahora competiré solo en
salto de longitud, aunque me siento en magníficas condiciones para
volver a correr los 100 metros planos.
Estoy optimista, he
trabajado muy duro para lograr mi peso ideal y de las lesiones del
año 2002 no queda ni rastro.
Rivales de
consideración.
El cubano Ángel
Jiménez, y el bielorruso Igor Fortunov, mi eterno rival en los tres
juegos anteriores, en salto de longitud. Él me ha derrotado en los
Mundiales y yo en los Paralímpicos.
¿Qué le debes al
deporte?
Dejar de ser un hombre
acomplejado, con muchos problemas de carácter para integrarme
completamente a la sociedad. Ser Licenciado en Cultura Física y
presidir en la actualidad la Comisión de Atletas Discapacitados. El
deporte me enseñó a pensar, a no poner mi afección por delante.
Así la vida es menos difícil.
¿Y a tu familia?
Tengo un matrimonio que
ya cumplió 14 años de vida con Yaíma Prieto y tres hijos que
adoro. El más pequeño vino con la medalla de oro de Sydney. Ellos
han sido los héroes anónimos de mis triunfos deportivos.
A los 41 años de
edad ¿qué harás después de Atenas?
Atenas será mi última
competencia. Para ningún atleta es fácil el retiro, porque uno no
se prepara para ello, pero el cuerpo va dando señales y hay que
darles paso a los jóvenes. |