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Avicultura habanera en recuperación
WALKIRIA FIGUEROA
ENRÍQUEZ
La avicultura fue el
sector agrícola más perjudicado en la provincia de La Habana; casi
la totalidad de sus naves fue parcial o totalmente destruidas, y
ello provocó que más de 290 000 aves sufrieran las consecuencias
del huracán.
Bárbara López es feliz: sus pollitas
tienen agua, comida y techo.
Julián Rey Hernández,
director de la Empresa Avícola Habana, explicó que esa entidad,
responsable de producir y distribuir el huevo para consumo de la
población y de los organismos en la mitad del territorio habanero y
en Ciudad de La Habana, cuantifica la pérdida de 191 naves y otras
207 instalaciones que incluyen almacenes, oficinas, comedores y
talleres.
Aseveró que a pesar de
las averías se trabaja intensamente para que la distribución del
producto a la población no presente dificultades.
Los daños totales
tienen un valor cercano a los dos millones de pesos, expresó el
funcionario, y señaló que las zonas más afectadas son Quivicán,
Güira de Melena, San Antonio de los Baños y Bauta.
Destacó la activa
participación de los trabajadores avícolas, las brigadas de apoyo
de otras empresas agrícolas de la provincia y de otros territorios
del país en las labores de recuperación, pero, sobre todo, en la
salvaguarda de las aves. En la actualidad ya se encuentran listas 80
naves y la totalidad de los animales cuenta con agua y comida.
Rey Hernández calificó
de ejemplar la labor realizada en la granja de ponedoras o de
reemplazo Pedro Rodríguez Santana, en San Antonio de los Baños.
Fue la primera unidad en recuperarse, por lo que está propuesta
para que se le otorgue el reconocimiento de Colectivo Hazaña
Laboral.
Esta entidad alberga, en
sus casi dos caballerías de tierra, 20 naves —16 completamente
remozadas— donde son atendidas más de 160 000 aves, entre las que
se incluyen las de la granja Héroes de Varsovia, de Güira de
Melena, en proceso de reconstrucción.
Luis Enrique Perdomo,
administrador de la Rodríguez Santana, prefirió no hablar mucho de
los daños y sí mostrar un centro limpio en plena faena. Igualmente
destacó la voluntad de sus 79 obreros y la ayuda recibida de una
brigada de Sancti Spíritus, para revertir los estragos.
Otra empresa dedicada a
la avicultura en el territorio habanero es COMAVE. Su director,
Jesús García Piloto, manifestó que de sus 546 instalaciones, 531
naves recibieron perjuicios y de estas 24 resultaron totalmente
dañadas.
Precisó que ya poseen
más de 100 naves techadas, y están aseguradas más de 300 000
gallinas ponedoras.
En la granja Baracoa, de
Bauta, las 17 naves perdieron el techo. Tomás Álvarez Cortés, su
administrador, expresó que el destrozo era impresionante, pero que
con el esfuerzo de sus trabajadores y de una brigada de Pinar del
Río, clasificaron las tejas de zinc que podían volver a utilizarse
en la reparación de las cubiertas, y hoy están remozadas 12 de
ellas.
Agregó que las aves ya
muestran signos de recuperación pues, aunque en pocos volúmenes,
comenzaron a poner huevos. Aún queda mucho por hacer para que
nuestro centro sea mejor que antes —aseguró—, pero no dudamos
que lo lograremos. |