MÉXICO, 21 agosto.— La región en
la que se produce el tequila en México puede ser declarada por la
UNESCO Patrimonio Mundial en el apartado de Paisaje Cultural,
dijeron a EFE fuentes del Instituto Nacional de Antropología
(INAH).
"Por sus características
históricas y naturales únicas tiene muchas posibilidades de
obtener la declaratoria", aseguró a la agencia española
Ignacio Gómez Arriola, responsable del expediente que será
presentado en septiembre próximo a la Organización de las Naciones
Unidas para la Ciencia y la Cultura (UNESCO). Añadió que en el
mundo globalizado esta declaración "es una especie de
contrapeso porque aunque proponemos globalizar el valor de la
región del tequila, también sirve de ancla de identidad".
La zona de denominación de origen
del tequila abarca los estados de Jalisco, Guanajuato y Nayarit, que
forman parte del paisaje que actualmente cuenta con cerca de
240 000 millones de plantas de agave sembradas.
El expediente del paisaje agavero,
que ya forma parte de la lista indicativa del Patrimonio Mundial,
está en una segunda etapa hacia la declaración, por lo cual a
fines de septiembre México tendrá que presentar un borrador y en
febrero de 2005, el expediente definitivo.
Si la petición prospera, la
declaración de la UNESCO podría cristalizar en 2006.
Gómez Arriola explicó que la zona
comprende cuatro municipios alrededor del volcán Tequila, en el
estado mexicano de Jalisco.
"Es un paisaje que no existe en
otra parte del mundo por el tipo de agave azul tequilana, que desde
el siglo XVII se utiliza para producir el tequila símbolo de
identidad nacional", dijo Gómez.
Destacó que en el continente
americano no hay un solo lugar declarado paisaje cultural pese a que
América ha aportado muchos elementos a la tradición cultural del
mundo.
El paisaje cultural es una de las
nuevas categorías de Patrimonio Mundial, con la cual se busca
salvaguardar los sitios naturales modificados por el hombre en su
beneficio.
En este apartado se han incluido las
terrazas arroceras de Banahue de la isla filipina de Luzón, y la
zona vitivinícola francesa de Coñac, cuyo expediente se asemeja al
que aspira la región tequilera mexicana.
El especialista del INAH en Jalisco
señaló que el expediente toca los antecedentes prehispánicos de
la declaración y el mestizaje que ocurrió en la región, donde se
pasó de una producción rústica y artesanal de la bebida, a una
industrializada con carácter global, que existe actualmente.
"En la época prehispánica el
tequila no existía como tal, pero tenían el mezcali o mezcal, que
producían al cocer y fermentar la cabeza del agave y tenía un
valor ritual. Hasta que llegaron los españoles con los alambiques y
se dio un producto mestizo, el tequila", dijo el antropólogo.
Gómez añadió que no hay otra
fusión cultural como ésta en el mundo y agregó que el agave es
una planta asociada al hombre desde hace más de 3 000 años.
Comentó que otra de las
características que pide la UNESCO para poder formar parte del
Patrimonio de la Humanidad es que el bien este asociado con otras
tradiciones culturales que tengan repercusión internacional o
mundial.
"En el caso México su imagen en
el extranjero es la del charro, el mariachi y el tequila, y aunque
suene a cliché todo el mundo lo conoce de tal forma que el tequila
viene siendo parte de la identidad nacional".