Detecta UNICEF riesgos en situación de 
la niñez costarricense

SAN JOSÉ, 20 de agosto (PL).— La pobreza, la desigualdad, las fallas educativas y la aplicación del marco legal en Costa Rica acrecientan la vulnerabilidad de la niñez, denunció hoy el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF).

Las emergencias y desastres por fenómenos climatológicos también se suman a ese contexto, pues anualmente son muchas las familias, comunidades y menores costarricenses afectados por las constantes inundaciones, añadió Cristian Munduate, representante de ese organismo internacional en este país.

Casi el 50 por ciento de las personas pobres de Costa Rica son menores de 18 años, unos 375 mil 133, cifra enorme si se considera que el total de la población residente en el territorio es de unos cuatro millones.

Por si fuera poco, se estima que 113 mil 523 infantes forman parte de la fuerza laboral y de cada 100 de ellos, 35 sufren pobreza y extrema pobreza.

La representante de UNICEF instó al gobierno de Abel Pacheco a aprovechar las oportunidades que en su opinión abre la inversión extranjera, y recomendó aumentar la que pueda favorecer la protección de infantes y adolescentes.

Organismos internacionales y regionales han denunciado el progresivo incremento del comercio sexual clandestino en playas y puertos de Costa Rica en la última década, sobre todo de menores.

En ese sentido, UNICEF reveló que entre el 10 y el 25 por ciento de las prostitutas declaradas en Costa Rica son niñas, mientras Casa Alianza, defensora de los derechos de los infantes en Centroamérica, estimó la existencia de mil 500 niños de la calle o desamparados.

Del 59 al 80 por ciento de los niños y niñas en Costa Rica consumen drogas y la mitad de los dedicados a la prostitución comenzaron su actividad sexual entre los 9 y 13 años.

También la organización Defensa de Niñas y Niños Internacional ( DNI) señaló que el código penal juvenil costarricense contempla condenas a prisión crueles, inhumanas, degradantes y violatorias de la Convención de Derechos el Niño.

Una investigación del DNI en las cárceles de la región develó también que las condenas de privación de libertad aplicadas a menores ticos infractores entre 10 y 15 años de edad son mucho más prolongadas que las impuestas a delincuentes adultos.

Autoridades del Ministerio de educación también reconocieron que la violencia en las aulas de escolares en este país aumentó en un 6,7 por ciento en apenas un año.

Según estadísticas de esa institución estatal, en el 2003 fueron atendidos 104 mil 768 casos de agresión entre estudiantes y cuatro mil 754 incidentes entre alumnos y maestros, lo cual revela que los enfrentamientos ocurren en todas direcciones.

Pese a que el ministro de Vivienda, Helio Fallas, insistió en el fortalecimiento de los mecanismos de denuncia y atención en casos de abusos y explotación sexual de menores, las fuentes recordaron que estos también muestran un aumento en los últimos años.

El Patronato Nacional de la Infancia de Costa Rica (PANI) atendió entre enero y abril del 2004 a siete mil 838 niños agredidos de diversas formas.

Los padres, presionados por la pobreza que afecta casi al 48 por ciento de la población, así como por otras situaciones, desatan su ira sobre los pequeños, lo que provoca que esos índices tiendan al alza, admitió Rosalía Gil, ministra de la Niñez.

 

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