Trabajadores de la industria
sideromecánica fabrican en la provincia de Las Tunas paneles
eléctricos que garantizan la eficiencia energética en diversas
obras vinculadas a nuevos programas de la Revolución Cubana.
Centros de salud, educacionales e
industriales de las provincias de Camagüey, Granma y Las Tunas son
los principales destinatarios de los equipos, que con tecnología
europea, produce un taller del Grupo ACINOX S.A., y cuya efectividad
para proteger vidas y recursos está confirmada.
Entre los clientes también se
encuentran varias empresas agrícolas necesitadas de electrificar
sistemas de riego, e instalaciones de los diferentes polos
turísticos de la Isla.
Integrado por solo dos especialistas,
una contadora y tres obreros, en 2003 el colectivo laboral del
establecimiento aportó al país 379 mil pesos, más del 84 por
ciento en divisas, y le ahorró hasta un 60 por ciento de los gastos
que tendría si importara las pizarras ensambladas.
Diseñada para satisfacer grandes
pedidos, la fábrica tuvo este año menor demanda que el anterior,
lo cual, según explicó a la AIN el ingeniero Melvin Marrero, se
debe a la proliferación, en los últimos tiempos, de talleres con
similares propósitos, adscritos a numerosos organismos.
Marrero, con gran experiencia en la
fabricación de paneles eléctricos, asegura que el taller tunero
mantiene un alto nivel de calidad y ofrece ventajosos servicios de
garantía y post-venta a sus clientes, y por eso considera un grave
error económico tenerlo, hasta cierto punto, subutilizado.
La competencia entre empresas
socialistas es válida para producir más y mejor —aseguró—,
pero siempre, por encima de todo, deben estar los intereses
nacionales. (AIN)