NACIONES UNIDAS, 19 de agosto (PL).—
El secretario general de la ONU, Kofi Annan, sostuvo que la guerra
en Iraq pudo evitarse, al rememorar hoy el atentado contra las
oficinas de la entidad mundial en Bagdad, hace un año.
"Hemos vivido a través de una
guerra, que yo pensé genuinamente que pudo haberse evitado",
expresó en una ceremonia conmemorativa en Ginebra.
Allí descansan los restos de quien
fuera representante especial en el país árabe ocupado, Sergio
Vieira de Mello, una de las 22 víctimas mortales entre el personal
internacional que se encontraba en el hotel Canal a la hora en que
estalló una potente bomba.
Dijo que se les había enviado a Iraq
para ayudar a encarar los efectos de la guerra y conseguir la paz y
la estabilidad, y ahora, añadió, "sus preciosas memorias se
mezclan con el dolor".
Annan recordó también que al cabo
de un año de ese ataque otros 17 integrantes de la ONU, entre
cascos azules y civiles, perdieron sus vidas en actos hostiles en
distintas áreas de conflicto en el mundo.
Al acto central asistió la madre de
Vieira de Mello, quien declaró que todavía espera una respuesta de
la ONU sobre como pudo ocurrir la tragedia del 19 de agosto.
Una investigación posterior al
atentado estableció graves fallas en el sistema de seguridad de la
ONU y condujo a la destitución y democión de funcionarios por
negligencias.
Pero un panel independiente dirigido
por el ex presidente finlandés Maarti Ashtisaari, fue más a fondo
y concluyó que la ocupación de Iraq colocó a la ONU en una
arriesgada posición ambigua ante los ojos de la resistencia
iraquí.
Hace unos meses la vicesecretaria
general, Louise Frechette, presentó su renuncia al cargo, que fue
rechazada, tras asumir la responsabilidad por el despliegue de
personal de la entidad en Iraq sin una profunda evaluación previa
de las condiciones de seguridad.
Frechette se reunió aquí este
jueves con familiares de los fallecidos y sobrevivientes, como parte
del programa conmemorativo.
En la jornada el sindicato de la ONU
organizó una marcha silenciosa con crespones negros en una de las
plazoletas de la sede central.