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Homenaje a hijos de
Mozambique que trabajaron como esclavos y murieron en Cuba
El ministro Leonardo
Santos Simao, develó una tarja en un apeadero de trenes en Bejucal
Elson
Concepción Pérez
Acto
sencillo pero cargado de historia. Un apeadero de trenes, en la
comunidad de Mozambique, en Bejucal, fue el lugar donde este jueves
el ministro de Relaciones Exteriores y Cooperación de la nación
africana, develó una tarja en recordación de decenas de esclavos
de la etnia Bacuá, que trabajaron y murieron en la zona, de las
primeras del país en contar con el servicio de ferrocarril que
comunicaba a La Habana y Bejucal.
En los registros de la
parroquia del pueblo constan la fe de bautismo, matrimonios y
enterramientos de entre 127 y 130 mozambicanos que fueron traídos a
Cuba como esclavos y radicados, tanto en los 16 ingenios azucareros
(casi todos movidos con tracción animal) con que contaba la zona,
como en la construcción del ferrocarril.
En el lugar del
apeadero, existió por entonces un gran almacén hasta donde se
llevaban los productos que luego, usando la vía férrea, se
trasladaban a la capital.
En el acto de ayer, el
ministro Leonardo Santos Simao destacó las raíces comunes entre su
país y el nuestro, y agradeció la exhaustiva investigación
histórica realizada en Bejucal para conocer de la existencia de
nativos de su país cazados como animales y luego traídos como
esclavos hasta Cuba y Brasil, fundamentalmente.
Sentimos el orgullo y el
honor de que muchos mozambicanos vinieran a Cuba, dijo el Ministro.
Luego de la
independencia de su país, señaló el visitante, son muchos los que
han venido a Cuba, como hombres libres, a estudiar y prepararse como
científicos, para aportar esos conocimientos al desarrollo de
Mozambique.
El visitante sembró un
cocotero, árbol emblemático de la nación africana, ante la
presencia del primer secretario del Partido en el municipio, Joel
Gómez, del presidente del Poder Popular, Mario Gilberto Pico, del
Cuerpo Diplomático africano radicado en Cuba, y vecinos de esa
comunidad habanera. |