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Firman acuerdo para producción cooperada de vacunas contra el cáncer
Asistió el Comandante en Jefe Fidel Castro a la rúbrica del documento entre instituciones científicas de Cuba y Estados Unidos
REYNOLD RASSÍ
La firma de un acuerdo
por primera vez en más de 40 años entre empresas de Cuba y Estados
Unidos para la transferencia de tecnologías biotecnológicas con
vistas a la confección de vacunas contra el cáncer, lo cual tiene
un alto significado para la salud humana en el mundo, se llevó a
cabo este martes entre la CancerVax Corporation y el Centro de
Inmunología Molecular en el Palacio de las Convenciones, en la
Ciudad de La Habana.
Fidel dialogó con científicos de ambos países luego de la firma del convenio.
Asistieron a la rúbrica
del convenio el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, Presidente de
los Consejos de Estado y de Ministros, así como otros dirigentes
del Estado y del Gobierno, el doctor David Hale y Hazel Aker,
director ejecutivo y vicepresidenta y abogada de la corporación
CancerVax, respectivamente, así como directores de los principales
centros científicos e instituciones de la Salud de nuestro país.
En el encuentro se dio a
conocer un mensaje por video a los participantes de esta firma,
enviado por el profesor y destacado cancerólogo norteamericano
Donald Morton, director médico y cirujano jefe del Instituto de
Cáncer John Wayne, de Los Ángeles, California.
En el mensaje leído por
el propio doctor Morton, felicita a todos los implicados en este
significativo hecho por su dedicación, cooperación, compromiso y
trabajo para llegar a este día memorable. Apunta que el acuerdo que
se ha firmado es muy importante para él por muchas razones: "Soy un
cirujano de cáncer y un sobreviviente de esta enfermedad, que ha
pasado los últimos 40 años en la investigación dedicada al uso
del sistema inmune y del control del cáncer. He dedicado mi carrera
a conducir investigaciones en tecnologías promisorias como vacunas
terapéuticas de cáncer y el reto para tratarlo intimida".
Refiere más adelante
que desafortunadamente la incidencia de esta enfermedad alrededor
del mundo continúa creciendo. La Organización Mundial de la Salud
estima que en el año 2000 más de 10 millones de pacientes fueron
diagnosticados con cáncer en todo el mundo y que este número se va
a incrementar hasta 15 millones para el 2020. Acotó que para esa
época el cáncer se va a conver-tir en la causa más frecuente de
muerte en el mundo, porque habrá sobrepasado a las enfermedades
cardiovasculares, y agrega que en su opinión las tecnologías
representadas en el acuerdo que se ha firmado, tienen un uso
potencial en el tratamiento y el control del cáncer.
Nosotros creemos —manifestó
Morton— que los candidatos a productos que ustedes han
desarrollado en Cuba representan nuevas aproximaciones. Un
descubrimiento único y sin precedentes que consiste en el
desarrollo de vacunas contra el cáncer que son diseñadas para
estimular el sistema inmune.
"Gracias
a todos por su continuo apoyo a la investigación del cáncer y a
cada uno de ustedes por su implicación personal", concluyó.
LO QUE QUEDA POR
HACER ES MÁS QUE LO HECHO
Al hablar en nombre de
los científicos cubanos, el doctor Agustín Lage Dávila, director
del Centro de Inmunología Molecular, señaló que la
insatisfacción es el estado natural del científico y se sabe que
lo que queda por hacer es mucho más de lo que hemos hecho hasta
ahora.
Los doctores David Hale y Agustín
Lage suscribieron el acuerdo en representación de CancerVax y CIMAB.
Dijo que era necesario
reconocer que se ha llegado a un punto importante, el cual ha hecho
posible la firma de este acuerdo, y a continuación hizo un recuento
histórico de cómo comenzaron los trabajos científicos en Cuba en
busca de vacunas contra el cáncer, con el propósito de detener el
crecimiento de los tumores malignos.
Expresó que dicho
proyecto se vio potenciado por la decisión del Comandante en Jefe
Fidel Castro de construir el Centro de Inmunología Molecular, aun
en el contexto de las tremendas dificultades económicas que
atravesó nuestra Patria en los años 90.
Agregó que CancerVax,
empresa a la que ya se conocía en Cuba por su trabajo en vacunas de
melanoma, contactó en el año 2001 con el Centro de Inmunología
Molecular, y le llamó la atención los primeros resultados
clínicos que ya tenía nuestro país en una vacuna para el
tratamiento del cáncer avanzado del pulmón. Rememoró cómo luego
se recibió en Cuba la visita del doctor Donald Morton, y a partir
de ahí comenzó un proceso de contactos que ha demandado más de 3
años de negociaciones, y que culminó con la firma ahora de este
acuerdo.
Acotó que por razones
técnicas es ya de hecho un proceso complejo la negociación de un
proyecto que involucra tres vacunas de cáncer diferentes, todo ello
protegido por seis patentes del Centro de Inmunología Molecular y
del Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología, con procesos
productivos diferentes.
Subrayó que esta
negociación tiene complejidades adicionales y que cualquiera
podría elaborar una larga lista de las razones por las cuales este
acuerdo hubiera sido imposible.
Destacó que no hay
tradición de transferencia de tecnologías, especialmente en la
Biotecnología, desde los países del Sur a los del Norte, en
sentido general, y que en particular en el caso de Cuba y los
Estados Unidos, para nadie es un secreto que hay un vacío de más
de 40 años de ausencia total de colaboración económica,
situación esta de la que nunca hemos culpado al pueblo
norteamericano ni mucho menos a los científicos de ese país.
TRABAJO CONJUNTO PARA
SALVAR VIDAS
Lage manifestó que en
ese contexto complejo, la empresa CancerVax decidió lanzarse junto
con Cuba al propósito de lograr un acuerdo para la transferencia de
tecnologías con vistas a la producción de vacunas contra el
cáncer, y eso se logró. Dijo que fue posible, entre otros
elementos, por el entusiasmo y la constancia del profesor Donald
Morton y del doctor David Hale, de la abogada Hazel Aker y su
equipo, y la ética del científico médico que pone el interés de
los enfermos por encima de cualquier otra consideración.
Más adelante se
refirió a la voluntad de las autoridades cubanas y del Centro de
Inmunología Molecular, de ser consecuentes con la idea de que tanto
los pacientes cubanos como los norteamericanos merecían que se
hiciera todo el esfuerzo posible por vencer los obstáculos y
condicionamientos anormales que rodearon esta negociación, a fin de
hacer posible el proyecto, con el cual se abre un camino nuevo.
Explicó que a partir de
ahora habrá un equipo científico conjunto de ambas instituciones,
que planificará y conducirá nuevos ensayos clínicos, incluyendo
los Estados Unidos y Europa.
Agregó que se crearán
condiciones para producir las vacunas por CancerVax y por los
centros científicos cubanos, a la vez que trabajarán por homologar
los procesos productivos en ambos países, y por obtener sus
registros para comenzar la distribución de las vacunas.
Dijo que vendrán
momentos de dificultades, las cuales serán vencidas como en otras
ocasiones, y que de nuestra capacidad de vencerlas depende que
podamos contribuir a aumentar la vida y la calidad de la vida de los
pacientes con cáncer. Nuestros colegas de CancerVax han creído en
ese ideal y nosotros lo compartimos, aseveró.
UN RAYO DE LUZ EN LA
OSCURIDAD DEL CÁNCER
Por su parte, el doctor
David Hale, al intervenir en nombre de la corporación CancerVax,
dio las gracias por el papel desempeñado por todas las partes para
que este acuerdo fuera posible, y destacó que es el primer convenio
de este tipo realizado entre instituciones biotecnológicas de Cuba
y Estados Unidos.
Subrayó el apoyo dado
por científicos, congresistas y otros funcionarios y personalidades
norteamericanos para contribuir a este logro, y dijo que los
pacientes con cáncer están ilusionados por los resultados que
pudieran obtenerse con este convenio en la Biotecnología.
Acotó que en el mundo
se han creado ya vacunas que eliminan algunas enfermedades en
humanos y que los científicos desarrollan otras contra el SIDA, la
malaria y para la prevención y curación del cáncer.
Manifestó sentirse
impresionado por la calidad y capacidad de la Biotecnología en Cuba
y de sus científicos, y por lo avances alcanzados en la producción
de vacunas para el control de diversas enfermedades.
Expresó la necesidad de
que los nuevos productos que se obtengan sean aprobados y
registrados para poderlos utilizar en todo el mundo, y acotó que a
pesar de las diferencias y desafíos, se ha trabajado en conjunto
por la visión que existe entre ambos países sobre la
Biotecnología y sus beneficios para la humanidad. Hay un rayo de
luz en la oscuridad del cáncer, apuntó.
Finalmente, rubricaron
el documento por la parte de la corporación norteamericana
CancerVax, el doctor David Hale y la abogada Hazel Aker, y por la
cubana, el doctor Agustín Lage y la abogada Norkis Arteaga,
presidenta de la Empresa Comercializadora CIMAB.
Luego de la firma, el
Presidente cubano dialogó fraternalmente con los científicos de
ambos países y con otros invitados. |