BAGDAD, 16 de julio (PL).—
La insurgencia ejecutó hoy un nuevo sabotaje contra un oleoducto
situado en la norteña ciudad de Kirkuk, 24 horas después de que
dos instalaciones similares fueran blancos de ataques con bombas.
Tras una fuerte explosión, que
ocasionó daños a un tramo de la conductora, el cielo se oscureció
con densas columnas de humo negro, según vecinos del lugar.
La víspera, la resistencia llevó a
cabo sendos atentados contra instalaciones petroleras, el primero en
Kirkuk, y el segundo en la localidad de Al Askari, en las cercanías
de la sureña ciudad de Basora.
Ambas acciones se inscriben en la
estrategia de la resistencia de obstaculizar la producción y
exportación del crudo.
De acuerdo con expertos, el control
del petróleo iraquí fue el móvil fundamental de la invasión
anglonorteamericana a Iraq, en marzo de 2003.
Por otra parte, el mando central de
las tropas invasoras reportó que la resistencia atacó una caravana
militar estadounidense que realizaba una ronda de vigilancia por una
zona residencial de Bagdad.
El parte omitió detalles del
incidente y no reportó bajas.
El ataque ocurre 24 horas después
que el primer ministro iraquí, Iyad Allawi, anunciara en Bagdad la
creación de una fuerza de seguridad que se especializará en lucha
contrainsurgente.
El canal regional de televisión Al
Arabiya recordó que emisoras radiales advirtieron la víspera que
esta nueva idea de Allawi podría fracasar como la recién aprobada
Ley de Seguridad Nacional.
La polémica norma incluye medidas
restrictivas tales como el toque de queda y la Ley Marcial.