NACIONES UNIDAS, 16 de julio (PL).—
El embajador de Palestina ante la ONU, Nasser Al-Kidwa, advirtió
hoy sobre la imposibilidad de que avance el llamado plan Hoja de Ruta si se permite la construcción por Israel de un muro en
territorio ocupado.
Dijo que el cuarteto integrado por la
ONU, Estados Unidos, Rusia y la Unión Europea, tiene que
manifestarse al respecto, al intervenir aquí en una plenaria de la
Asamblea General que considera un dictamen jurídico contrario a la
mencionada edificación israelí.
Al-Kidwa valoró la opinión
emitida por la Corte Internacional de Justicia (CIJ) como una victoria
del pueblo palestino y de todos los de la región, y de cuantos
creen en el derecho y el sistema de las Naciones Unidas.
"El derribo de ese muro no es
negociable", afirmó en relación con los señalamientos
formulados por la CIJ, de que las obras acometidas y en curso deben
desmantelarse.
Manifestó que aspira a que la
resolución que se adopte en el órgano más representativo conduzca
a Israel al acatamiento de sus obligaciones, aunque ya el gobierno
de Tel Aviv se mostró despreciativo.
Para el primer ministro Ariel Sharon la opinión de la CIJ "irá a parar al cesto de la
basura", recordó.
El diplomático palestino explicó
que de la reacción de Israel dependerá que el caso se lleve al
Consejo de Seguridad, donde estimó previsible que Estados Unidos
vuelva a ejercer el veto.
"Ese veto no contribuye a la paz
en la región, y por el contrario complica la situación, constituye
un ataque supremo a la ONU y una señal de complicidad",
sostuvo.
La Asamblea General fue convocada de
urgencia para debatir las consideraciones de la CIJ, y eventualmente
adoptar una resolución.