MÉXICO, 16 de julio (PL).—
El insuficiente presupuesto con que cuenta hoy la Secretaría de
Salud de México propicia que cada año unos 600 mil recién nacidos
queden excluidos del tamiz neonatal, un examen para prevenir el
retraso mental severo.
A más de una década de la entrada
en vigor de la Norma Oficial Mexicana en la materia, la víspera se
celebró la realización de la prueba número cinco millones de este
tipo, mediante las cuales se evitó la enfermedad en dos mil
menores.
Sin embargo, la cobertura nacional
del imprescindible análisis alcanza sólo al 70 por ciento de los
dos millones 200 mil infantes que nacen cada año en México,
admitió la coordinadora del Laboratorio Central de Tamiz Neonatal,
Marcela Vela.
Aún cuando el costo del importante
examen es de sólo 23 pesos (poco más de dos dólares), no contamos
con presupuesto suficiente para garantizar la cobertura total,
aseguró Vela en declaraciones que hoy reproduce el periódico La
Jornada.
Por cada niño no detectado, el gasto
en que debe incurrir el Estado para la futura atención médica del
paciente asciende a unos 25 mil dólares, precisó la especialista.
El tamiz neonatal es el análisis
sanguíneo de una muestra extraída del talón del recién nacido y
permite detectar al menos cinco enfermedades: hipotiroidismo
congénito, fenilcetonuria, galactocemia, hiperplasia suprarrenal
congénita y fibrosis quística.
La detección temprana de estos
padecimientos previene el retraso mental severo e incluso la muerte.