La severa sequía que afecta a
Camagüey, la provincia de mayor extensión territorial en Cuba,
fuera hoy un caos si la Revolución no hubiese construido 51
embalses en alrededor de 10 años.
Aquel programa, denominado Voluntad
Hidráulica, conllevó la ejecución de instalaciones como presas,
hidrorreguladores , canales, conductoras y estaciones de bombeo para
riego de cultivos y planes ganaderos, y de plantas potabilizadoras
de agua para consumo humano.
Delegados a la Asamblea Provincial
del Poder Popular, que sesionó este sábado en la capital
camagüeyana, analizaron las medidas adoptadas para atenuar los
daños de este fenómeno, y conocieron que de noviembre de 2003 a
mayo pasado solo cayeron 146 milímetros, un promedio de 0.7 por
día.
Un Puesto de Mando evalúa a diario
la situación que limita el acceso de agua por acueducto solo en la
ciudad de Camagüey a más de 160 000 personas, las cuales
reciben el líquido a través de carros cisternas.
En la ganadería unas 46 000
reses han muerto, el déficit de leche sobrepasa los ocho millones
de litros, y ya se está por los 200 000 quintales de productos
agrícolas dejados de cosechar.
Jesús García, presidente del
Gobierno provincial, informó que se continuarán buscando variantes
para evitar fallas en el suministro de agua a la población con la
calidad y requerimientos sanitarios indicados.
La Asamblea también discutió el
tema del Trabajo Comunitario Integrado, una herramienta de
incalculable valor, consideraron algunos delegados, para elevar la
calidad de vida de los habitantes de barrios y colectividades, pero
de la que aún no hay una respuesta cualitativa .
En una intervención, Salvador
Valdés Mesa, primer secretario del Partido Comunista de Cuba en la
provincia , felicitó al pueblo camagüeyano que recibió un
reconocimiento en la emulación por el 26 de Julio, por los
esfuerzos y resultados de sus programas, los cuales, dijo, estimulan
a continuar trabajando para incluirse entre las regiones más
destacadas del país.
Precisó que Camagüey desarrollará
un plan con agricultores y productores en aras de resarcir, en
alguna medida, la escasez de alimentos provocada por la sequía que
desde hace casi ocho años enfrenta la región, cuya población,
aseguró, ha asumido con disciplina y conciencia las actuales
condiciones. (AIN)