BAGDAD, 10 de
julio.— El gobierno iraquí anunció que trabajaba en la
resolución de la crisis de los secuestrados detenidos en Iraq, dos
búlgaros y un egipcio, mientras que el rehén filipino fue liberado
y los responsables búlgaros multiplicaban los contactos para
obtener la liberación de sus compatriotas.
Mientras, la violencia continuó este sábado en
varias ciudades de Iraq. En Baquba, al norte de Bagdad, una serie de
explosiones causaron 5 muertos y 15 heridos, informó un portavoz de
la central operativa del Ministerio de Salud local, destaca ANSA.
En tanto, un convoy militar estadounidense fue
atacado hoy en el barrio Al-Ameria, en el noroeste de Bagdad.
Un guardia murió en Kirkuk (norte) y dos miembros
de la resistencia iraquíes también murieron en un ataque contra
marines en Ramadi, informa AFP.
En el plano diplomático, el ministro iraquí de
Relaciones Exteriores, Hoshyar Zebari, anunció el sábado su
intención de nombrar a 43 embajadores en países del Oriente Medio,
incluyendo Siria e Irán, así como en Europa, Asia y Estados
Unidos.
En la crisis de los secuestrados, un responsable de
la oficina del primer ministro, Iyad Alawi, afirmó de manera
anónima, que "el gobierno interino iraquí coordina los
esfuerzos con la fuerza multinacional para conseguir la liberación
de los secuestrados", añadiendo que Bagdad "hace todo lo
que puede para preservar su seguridad".
Un religioso sunita anunció que el Comité de
ulemas musulmanes se aprestaba a difundir un comunicado en el que
llama a liberar a los rehenes actualmente detenidos en Iraq.
En Manila, la presidenta filipina Gloria Arroyo
anunció este sábado a familiares de Angelo de la Cruz que éste
había sido liberado y que se encaminaba a un hotel de Bagdad,
según la televisión local ANC.
De la Cruz, 46 años, fue secuestrado cuando
conducía un camión proveniente de Arabia Saudita.
Dentro de los esfuerzos que realiza Bulgaria para
obtener la liberación de sus secuestrados, se contactó el sábado
con Siria, Rusia, Corea del Sur, República Checa y Hungría,
indicó en la capital búlgara la viceministra de Relaciones
Exteriores, Guergana Grantcharova.
Por su parte, la fundación Kadafi, dirigida por el
hijo mayor del jefe de Estado libio, Muamar Kadafi, Seif al Islam,
pidió a los raptores de los dos búlgaros que "los liberen por
razones estrictamente humanitarias y no políticas o que difieran
cualquier medida que los concierna", en un comunicado dado a
conocer el sábado en Trípoli.
El canal de televisión Al Jazira difundió el
jueves un video en el que podían verse los dos hombres, que sus
secuestradores amenazaron con ejecutar si las tropas norteamericanas
no liberaban en las 24 horas a los prisioneros iraquíes que
mantienen detenidos.
Por su parte, la sección de intereses egipcios en
Bagdad indicó el sábado no tener noticias de un rehén egipcio que
está en manos de un grupo armado que exige el pago de una
recompensa por su liberación, según su empleador saudita.
El ministro egipcio saliente de Relaciones
Exteriores, Ahmed Maher, confirmó esta detención y se declaró
"optimista" en cuanto a la liberación del secuestrado,
Sayed Mohammad Sayed al Gharbaui.
Desde Bagdad, ANSA reporta que el líder del Partido
Islámico iraquí, que integra el gobierno provisorio del premier
Iyad Allawi, pidió hoy la salida de las tropas extranjeras,
incluidas las de Estados Unidos, de las principales ciudades, para
preparar "gradualmente" su retiro total de Iraq.
"Todas las fuerzas militares extranjeras, sin
ninguna excepción, que se retiren de las ciudades y permanezcan en
sus bases para preparar gradualmente su retiro del país",
pidió en una entrevista con ANSA Muhsin Abdulhamid, que representa
al ala moderada de los musulmanes sunnitas.
Abdulhamid afirmó que "hasta ahora el pase de
la soberanía a los iraquíes ocurrió sólo formalmente".
"No hemos visto aún en la actitud de las
fuerzas multinacionales el cambio que esperábamos", advirtió.
Abdulhamid, quien fue perseguido durante el gobierno
del depuesto presidente Saddam Hussein, definió como
"inaceptable" que las fuerzas de ocupación "prosigan
con los ataques, registros domiciliarios y patrullas en el interior
de las ciudades iraquíes".
Su función, según dijo, debería limitarse a
"ayudar a Iraq a reconstruir sus fuerzas de seguridad y de
policía, comenzando por restituirles sus armas pesadas".
"Todas las fuerzas extranjeras —añadió—
deben alejarse inmediatamente de las ciudades y prepararse
gradualmente para dejar el país".