WASHINGTON, 10 de julio.— Como parte de sus
respectivas campañas electorales, el presidente de Estados Unidos,
George W. Bush, rechazó hoy los matrimonios entre homosexuales,
mientras los demócratas se presentaron como la mejor opción para
los hispanos.
En su tradicional mensaje radial de los sábados, el
mandatario llamó al Congreso a aprobar una enmienda constitucional
que prohiba los enlaces entre personas del mismo sexo, lo cual
rechazan grupos de derechos civiles, reporta Prensa Latina.
Instó al legislativo a sancionar un proyecto que
defina el casamiento en Estados Unidos como la unión de un hombre y
una mujer.
La postura de Bush coincide con las posiciones del
sector más conservador del país, que tradicionalmente vota por el
partido gobernante.
Ese polémico tema ganó espacio en el debate
público nacional, luego que la Corte Suprema de Massachusetts, en
mayo último, permitiera el tipo de unión entre personas de igual
sexo.
Por su parte, en otra intervención por radio, el
presidente del Senado de Nuevo México, el demócrata Richard
Romero, comentó que la fórmula integrada por los senadores John
Kerry y John Edwards es la mejor opción para los hispanos.
Según Romero, Kerry luchará por los asuntos que
preocupan a esa comunidad, que cuenta con casi 40 millones de
personas en la Unión, la mayor minoría del país.
El legislador recordó que sólo cerca de la mitad
de los jóvenes latinos se gradúan de escuela secundaria.
Tanto demócratas como republicanos intentan obtener
el voto hispano, que tiene cada vez mayor importancia, en especial
en estos comicios que se vislumbran muy reñidos.