MANAGUA, 10 de julio.— Estados Unidos fracasó en
su segundo intento de lograr la aprobación de una resolución que
proponía certificar el combate contra la corrupción y castigar a
los países corruptos de América, durante una reunión de la
Convención Interamericana contra la corrupción (CICC) de la OEA,
que se realizó en Managua, informó una fuente oficial.
La iniciativa fue presentada por el embajador
norteamericano ante la OEA, Jonh Maisto, pero fue rechazada porque
"no había consenso" entre los representantes para su
aprobación, confirmó a la prensa el canciller nicaragüense Norman
Caldera, asegura AFP.
Estados Unidos pretendía incluir en el plan de
acción de 25 medidas, aprobado el viernes en Managua por los
representantes de 30 países americanos, mecanismos de control para
castigar a las naciones que no cumplen con la Convención.
La propuesta buscaba, además, certificar a los
países que cumplen con los parámetros de transparencia pública
que establece el Tratado Interamericano y prohibir la asistencia a
futuras cumbres presidenciales a las naciones que no llenen esos
requisitos.
"Pasamos prácticamente cuatro horas
discutiendo esa propuesta de Estados Unidos", porque existían
discrepancias sobre "cuales serían los mecanismos para
determinar cuándo un país está cumpliendo o no" con esas
exigencias, dijo Caldera.
Como "no había consenso, se eliminó el
párrafo, el cual quedó (plasmado en la declaración final) como
una recomendación" para que sea retomada durante la Cumbre de
las Américas que se realizará el próximo año en Argentina,
señaló el Ministro nicaragüense.
Caldera no quiso precisar qué países rechazaron la
iniciativa, pero funcionarios que asistieron a los debates confiaron
a los periodistas que la propuesta generó fuertes críticas de
parte de los representantes de Venezuela y Jamaica.
Según la prensa, los ánimos se caldearon sobre
todo cuando Maisto, al exponer la sugerencia, llamó
"regímenes de corte dictatorial" a ciertos países
latinoamericanos, en alusión a Venezuela, lo que provocó la
protesta de su delegación.
La representante venezolana, Renia Medina, recordó,
sin embargo, que la propuesta norteamericana ya había sido
rechazada durante la Cumbre de México, en enero pasado, donde los
países del hemisferio acordaron definir los mecanismos para luchar
contra la corrupción.
La Convención fue suscrita en Caracas en 1996, con
el propósito de perseguir el enriquecimiento ilícito, el soborno
internacional —que prohíbe a los países partes dar refugio a
personas acusadas de corrupción y aceptar inversiones o depósitos
de dinero malhabido—, y lavado de dinero con fondos públicos.
Tras dos días de discusión, la Convención
Interamericana contra la Corrupción de la OEA aprobó un plan de
acción con 25 medidas concretas encaminadas a prevenir y atacar los
delitos contra la administración pública.
El plan apunta a "tomar todas las medidas
apropiadas, con apego a sus leyes para rastrear e identificar el
dinero producto de actividades ilícitas, levantar el secreto
bancario y facilitar la aplicación de medidas cautelares para
evitar el ocultamiento de fondos", entre otros puntos.