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Más de 21 mil los trabajadores sociales en el país
Graduados 1 505
pertenecientes a la escuela de Cojímar. Entregó Fidel títulos y
diplomas de reconocimiento a varios de los mejores expedientes
María
Julia Mayoral
Con
la presencia de Fidel, tuvo lugar ayer en el teatro Karl Marx la
graduación de 1 505 trabajadores sociales del quinto curso de la
Escuela de Cojímar, con ello asciende a más de 21 mil la cifra de
jóvenes preparados para la inédita profesión, solo posible en las
condiciones de una sociedad socialista empeñada en ampliar y
profundizar su obra de justicia y equidad social.
El Comandante en Jefe entregó a varios de los estudiantes más
destacados los títulos que los acreditan como Trabajadores Sociales
y Bachilleres en Humanidades, así como un diploma de reconocimiento
firmado por él y el libro de Historia de Cuba 1492-1898. Iguales
distinciones recibieron los otros alumnos de manos de sus
profesores.
Este curso, consideró Fidel, marca un momento tremendo de la
Revolución en la educación y de la Revolución en general. Así lo
evaluó teniendo en cuenta la labor de profesores y educandos,
quienes pusieron en práctica nuevas modalidades de aprendizaje
fuera del plantel de enseñanza, en grupos pequeños con el auxilio
de los medios audiovisuales y de la computación, mientras sus aulas
fueron empleadas para otras tareas urgentes. El Presidente de los
Consejos de Estado y de Ministros también destacó la valiosa
contribución brindada por ellos en el desarrollo de una
investigación acerca del impacto de las transformaciones en el
sistema educacional. Todo lo cual se realizó con eficacia sin
restar atención y calidad al proceso docente educativo.
Fidel pidió a los jóvenes pensar que solo han dado un pequeño
paso como estudiantes. Les queda, afirmó, mucho por estudiar, por
lo menos 60 años si llegan a la edad mía. Ustedes descubrirán la
necesidad de aprender más, experimentarán el placer de los
conocimientos, el orgullo y la autoestima que estos ofrecen, la
utilidad y los beneficios que puede proporcionar al mundo esa
preparación.
Recalcó que la formación de trabajadores sociales es muestra de
la ventaja del sistema social creado por nuestro pueblo, cuya
validez se hace más notable en momentos en que el mundo vive una
crisis irreversible. Tenemos, agregó, el país más preparado para
fabricar un porvenir incalculable, y con las mayores condiciones
para defendernos empleando la concepción de la Guerra de Todo el
Pueblo. Nos sentimos cada vez más optimistas, sentenció.
Según reconoció la doctora Norma Barrios Fernández, directora
de la Escuela de Formación de Trabajadores Sociales de Cojímar,
esta quinta graduación tuvo un índice académico superior a las
ediciones anteriores y, como en las ocasiones precedentes, los
egresados cuentan con elevados conocimientos, valores éticos y
liderazgo político, plenamente identificados con la Patria, la
Revolución y el Socialismo. La Profesora recordó que entre ellos
se encuentran tres alumnos sordomudos, expresión de la tenacidad y
la voluntad para hacer posibles las oportunidades para todos.
Al igual que la doctora Barrios, Enrique Gómez Cabezas, miembro
del Buró Nacional de la Unión de Jóvenes Comunistas, valoró que
este grupo de educandos supo cumplir cabalmente nuevas y valiosas
tareas encomendadas por Fidel.
Quienes terminan su formación en las Escuelas de Trabajadores
Sociales, subrayó el dirigente de la UJC, están entrenados en
tareas que entrañan un nuevo modo de hacer, por ello exhortó a los
graduados a luchar siempre por el ser humano, la razón de ser de
sus profesiones, y por la justicia social, que es bandera de la
Revolución cubana.
La graduada Shamisca Rodríguez, y Ramón Gilberto Díaz
Ferrerón, padre de uno de los alumnos, también intervinieron en el
acto para remarcar el significado personal, familiar y social de
este Programa de la Revolución, cuyos alcance y resultados ya
empiezan a dar sus frutos en las comunidades, en la atención a
niños, adolescentes, ancianos y otras personas necesitadas de
ayuda.
En estos momentos otros siete mil jóvenes están en proceso para
ingresar a las Escuelas de Trabajadores Sociales. |